Bomberos de Tijuana reconocen décadas de servicio

Tijuana, Baja California, 21 de agosto de 2026. El Cuerpo de Bomberos de Tijuana incorporó a los capitanes Daniel Reynoso Gallegos y Juan de Dios Romero Montejano al Memorial de Bomberos Tijuana, en una ceremonia realizada durante las actividades por el Día Nacional del Bombero. El reconocimiento destacó las trayectorias de ambos elementos y su participación en distintas etapas de la atención de emergencias en la ciudad.

Durante el acto, familiares de los capitanes colocaron las placas con sus nombres en el memorial, acompañados por compañeros y otros integrantes de la corporación. Con esta inscripción, los nombres de Reynoso Gallegos y Romero Montejano quedaron integrados a un espacio destinado a conservar la memoria de quienes dedicaron parte de su vida al servicio de la comunidad.

La ceremonia no solo representó un homenaje familiar, sino también un registro institucional de dos carreras desarrolladas en periodos diferentes de la historia de Bomberos Tijuana. La presencia de sus nombres en el memorial permite vincular la experiencia acumulada por generaciones anteriores con la formación de los rescatistas que actualmente atienden incendios, accidentes y otros llamados de emergencia.

Una carrera de 38 años en la corporación

Daniel Reynoso Gallegos ingresó como bombero voluntario en 1980 y concluyó su servicio en 2018, después de 38 años de trayectoria. Su permanencia abarcó casi cuatro décadas de cambios en las necesidades operativas de Tijuana y en la preparación especializada para responder a situaciones de riesgo.

En ese recorrido, Reynoso formó parte de la primera generación de la Academia de Salvavidas y de Técnicos en Urgencias Médicas. Esta etapa resulta relevante porque muestra la ampliación de las funciones asociadas al trabajo de bombero: además del combate de incendios, la corporación requiere capacidades de rescate, atención prehospitalaria y respuesta ante emergencias ocurridas en distintos entornos.

Su jubilación en 2018 marcó el cierre de una carrera iniciada como voluntario. La duración de su servicio refleja, a la vez, la continuidad de una vocación y la evolución de una institución en la que la experiencia práctica y la capacitación técnica se complementan para atender a la población.

Romero y las emergencias que marcaron a Tijuana

Juan de Dios Romero Montejano, identificado por sus compañeros con el apodo de “El Remache”, ingresó al cuerpo como voluntario cuando tenía 17 años y se jubiló en 1996. Su incorporación a una edad temprana definió una trayectoria que se desarrolló durante décadas en contacto directo con las emergencias urbanas de Tijuana.

Entre los acontecimientos en los que participó se encuentran las inundaciones de 1993 y el incendio de la tienda departamental Tori’s. Ambos episodios forman parte de la memoria de la ciudad y representan tipos de riesgo distintos: mientras las inundaciones exigieron labores de auxilio y atención a zonas afectadas por el agua, el incendio demandó una respuesta coordinada para controlar el fuego y proteger a las personas.

La referencia a estos sucesos permite dimensionar el tipo de escenarios que enfrentaron los bomberos durante su servicio. Las emergencias de gran magnitud suelen poner a prueba la capacidad de movilización, la coordinación entre equipos y la resistencia física y emocional de quienes participan en las labores de rescate. Sin embargo, la información difundida sobre el homenaje no atribuye a los capitanes funciones específicas dentro de cada operativo ni detalla el número de personas atendidas.

El memorial como registro de la institución

El Memorial de Bomberos Tijuana cumple una función que va más allá de la colocación de placas. Al reunir los nombres de quienes sirvieron en la corporación, establece una referencia pública sobre la continuidad del oficio y sobre la contribución de sus integrantes a la seguridad de la ciudad.

Para los familiares, la incorporación al memorial representa el reconocimiento permanente a una labor que con frecuencia se desarrolla lejos de la atención pública. Para los compañeros, también constituye una forma de preservar los vínculos profesionales construidos durante los años de servicio. En el caso de las nuevas generaciones, el espacio ofrece un punto de contacto con las experiencias que precedieron a los actuales protocolos, equipos y métodos de respuesta.

El homenaje ocurrió en el marco del Día Nacional del Bombero, una fecha dedicada a reconocer el trabajo de quienes participan en la prevención y atención de emergencias. En Tijuana, la ceremonia puso el acento en las historias individuales de Reynoso Gallegos y Romero Montejano, pero también en el carácter colectivo de una institución cuya labor depende de la preparación, la disciplina y la coordinación entre sus integrantes.

Con las placas ya colocadas, los nombres de ambos capitanes quedaron inscritos como parte de la historia de Bomberos Tijuana. Sus recorridos, iniciados como voluntarios y desarrollados en contextos distintos, muestran dos maneras de construir una carrera al servicio de la ciudad: una marcada por 38 años de permanencia y formación especializada, y otra por la participación en emergencias que dejaron huella en la memoria urbana. El memorial conservará ese legado para sus compañeros, sus familias y las generaciones de rescatistas que continúen atendiendo a la comunidad.

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