Las bolsas mexicanas cerraron el jueves con pérdidas moderadas, en una sesión marcada por la cautela de los inversionistas y la influencia de Wall Street. El índice S&P/BMV IPC bajó 0.26% hasta los 67,071.11 puntos, mientras que el FTSE BIVA retrocedió 0.28% y se ubicó en 1,347.30 unidades. Ambos indicadores revirtieron una apertura positiva impulsada por datos débiles de empleo en Estados Unidos.
La jornada se desarrolló en un ambiente de baja actividad, previo al feriado del 4 de julio en el mercado estadounidense. Los participantes del mercado optaron por reducir posiciones, anticipando un volumen reducido y menor volatilidad durante el fin de semana largo.
Desempeño sectorial y líderes de la caída
Al interior del IPC, la mayoría de los componentes terminaron en terreno negativo. Walmex registró la mayor baja del día al ceder 2.57% y cerrar en 49.76 pesos, seguida por Genomma Lab, que perdió 2.37% hasta 15.23 pesos, y Grupo Televisa, que descendió 2.10% a 9.34 pesos. El comportamiento de la minorista mexicana reflejó el movimiento de sus contrapartes en Estados Unidos, donde las acciones de Walmart también mostraron debilidad.

La reacción negativa de Walmex se explica por la alta correlación que mantiene con el mercado estadounidense y por la expectativa de que un menor dinamismo en el consumo podría afectar sus resultados futuros. Los analistas destacan que la compañía ha mantenido márgenes sólidos en los últimos trimestres, pero enfrenta presiones derivadas de la inflación y el cambio en los patrones de gasto de los hogares mexicanos.
Reacción ante datos de empleo en EE.UU.
Los datos de nóminas no agrícolas publicados el jueves mostraron una creación de empleos inferior a la esperada, lo que inicialmente generó optimismo sobre posibles recortes de tasas por parte de la Reserva Federal. Sin embargo, esa reacción positiva se diluyó conforme avanzó la sesión, en parte por la proximidad del feriado y por la falta de catalizadores locales que sostuvieran el impulso.
El mercado mexicano ha mostrado en los últimos meses una sensibilidad creciente a los indicadores estadounidenses, especialmente aquellos relacionados con el consumo y el empleo. Esta correlación responde a la profunda integración comercial entre ambos países y al peso que tienen las exportaciones manufactureras en la economía nacional.
Contexto y perspectivas
La Bolsa Mexicana de Valores ha registrado un desempeño relativamente estable en lo que va del año, aunque con periodos de alta volatilidad ligados a factores externos. La expectativa de menor actividad durante el fin de semana largo reduce la probabilidad de movimientos bruscos, pero también limita la capacidad de recuperación inmediata.
Los inversionistas institucionales consultados señalan que el segundo semestre podría estar influido por la evolución de las tasas de interés en Estados Unidos y por el ritmo de crecimiento del consumo interno en México. En ese sentido, el comportamiento de Walmex y otras empresas de consumo masivo seguirá siendo un termómetro relevante para evaluar la salud del mercado local.
Por ahora, el cierre del jueves refleja más una toma de utilidades y un ajuste técnico que un cambio estructural en las perspectivas. El mercado permanece atento a los próximos reportes corporativos y a las decisiones de política monetaria que se anunciarán en las próximas semanas.
