Bernstein elevó la recomendación de Analog Devices (ADI) a Outperform desde Market Perform y aumentó su precio objetivo de 430 a 465 dólares. La firma considera que la relación entre riesgo y beneficio ha mejorado después de unos resultados fiscales del tercer trimestre claramente superiores a las previsiones y de una guía más firme para el periodo siguiente.
El fabricante de chips registró ingresos de 4.022 millones de dólares, frente a los 3.922 millones esperados, mientras que el beneficio por acción alcanzó 3,45 dólares, superando el consenso de 3,35 dólares. El avance fue amplio, aunque el negocio automotriz destacó especialmente. Las divisiones industrial, consumo y comunicaciones también excedieron las estimaciones. Los márgenes brutos se situaron en el 72,5%, en línea con lo previsto, y los gastos operativos fueron inferiores a las expectativas.

Una guía que refuerza la recuperación
Para el cuarto trimestre, ADI proyectó ingresos de 4.300 millones de dólares y un beneficio por acción de 3,86 dólares, frente a las previsiones de 4.085 millones y 3,55 dólares. La compañía espera crecimiento secuencial de un dígito alto en el segmento industrial, de un dígito bajo en automoción, del 10% en comunicaciones y de un dígito alto en consumo.
La guía de margen bruto subió unos 150 puntos básicos, hasta cerca del 74%, muy por encima del 72,3% previsto por el mercado. El margen operativo, estimado en el 52%, también superaría el consenso en unos 200 puntos básicos. Bernstein atribuye esta mejora al crecimiento de los ingresos, una combinación de productos más favorable y mayores precios.
El analista Stacy Rasgon también destacó la aceleración del negocio de centros de datos, que está dando mayor estabilidad al crecimiento de comunicaciones y contribuyendo a la expansión de márgenes. Aunque el crecimiento industrial superior al 50% interanual podría representar un máximo temporal, Bernstein cree que la recuperación sigue siendo más sólida y diferenciada de lo que refleja la valoración.
La firma calcula que ADI cotiza en los bajos 20 múltiplos sobre su beneficio estimado para el ejercicio fiscal 2027 y considera plausible un beneficio por acción de 20 dólares en 2028. La mejora de calificación refleja, por tanto, una tesis basada menos en una sorpresa puntual y más en la posibilidad de que el mercado aún no haya incorporado plenamente la recuperación operativa.
