La competencia bancaria ha evolucionado más allá de captar nóminas. Las entidades combinan ahora bonificaciones por domiciliar ingresos con remuneración de los depósitos para atraer también los ahorros de los clientes. BBVA, Bankinter, Kutxabank, Deutsche Bank y otras han lanzado campañas que suman ambos incentivos.
Bankinter alcanza los 3.100 euros brutos al pagar 600 euros por nómina más un 2,50% TAE sobre hasta 100.000 euros. Kutxabank ofrece 600 euros más un 2% TAE hasta 30.000 euros, con un máximo de 1.300 euros. Deutsche Bank propone hasta 2.700 euros combinando 500 euros de bono y 1,50% TAE sobre 150.000 euros.

Este cambio responde a la presión de neobancos y cuentas digitales que remuneran sin exigir alta vinculación. Los clientes, más informados y móviles, ya no mantienen toda su operativa en una sola entidad. Los bancos tradicionales reaccionan ofreciendo rentabilidad temporal sobre saldos para retener relación a largo plazo.
El beneficio real depende del importe de la nómina, el volumen de ahorro y el cumplimiento de condiciones de permanencia. Quienes revisan las ofertas pueden obtener varios cientos de euros adicionales, pero solo si las promociones se ajustan a su perfil concreto.
