El Gobierno nacional formalizó la adjudicación de 700,5 MW de almacenamiento en baterías mediante una inversión estimada en 700 millones de dólares. La medida busca fortalecer puntos críticos del Sistema Argentino de Interconexión y disminuir la frecuencia de interrupciones del servicio eléctrico ante picos de demanda.
La resolución 155/2026 de la Secretaría de Energía oficializó el proceso licitatorio Alma SADI. Este mecanismo completó la selección de 20 proyectos distribuidos en siete regiones del país, tras recibir 235 ofertas técnicas por un total de 8.338 MW el pasado 27 de mayo, cifra que superó once veces el objetivo original de 700 MW.
Empresas seleccionadas y capacidad adjudicada
Cinco compañías nacionales resultaron beneficiadas. Genneia obtuvo siete proyectos; la firma, presidida por Jorge Brito, concentra su actividad en energías renovables. DQD Energy se adjudicó ocho iniciativas; su CEO, Federico Garín Odriozola, lidera una empresa especializada en parques solares y soluciones EPC. 360 Energy Solar recibió tres proyectos bajo el liderazgo de Alejandro Ivanissevich, con Stellantis como accionista mayoritario. Aluar y Intermepro completaron la lista con un proyecto cada una.
La distribución geográfica priorizó zonas con elevada demanda y necesidades de refuerzo del sistema: 185 MW en provincia de Buenos Aires, 150 MW en el NOA, 161,5 MW en el NEA Chaco-Formosa, 50 MW en Misiones-Corrientes, 50 MW en Entre Ríos, 36 MW en Santa Fe y 68 MW en la región pampeana.
Antecedentes y continuidad de la política
El proceso Alma SADI continúa la línea iniciada con Alma-GBA, que adjudicó 713 MW en nodos del AMBA el año anterior con una inversión superior a 540 millones de dólares. Las obras de esa primera licitación se encuentran actualmente en ejecución y superaron en más del 40 % el objetivo inicial de 500 MW.
El almacenamiento en baterías de última generación permite inyectar o absorber energía en segundos, aportando flexibilidad al despacho y reservas operativas que reducen la probabilidad de cortes. Esta capacidad resulta particularmente útil en momentos de alta variabilidad de la demanda residencial, comercial e industrial.
Reacciones del mercado y expectativas técnicas
La fuerte respuesta empresarial evidenció el interés del sector privado por participar en proyectos de almacenamiento a gran escala. La evaluación técnica y la posterior apertura de ofertas económicas permitieron a Cammesa elaborar el informe de preadjudicación que sustentó la resolución final.
Las empresas seleccionadas ya cuentan con experiencia previa en proyectos renovables o de integración de sistemas eléctricos, lo que reduce los riesgos de ejecución. El cronograma previsto contempla el inicio de obras en los próximos meses, con el objetivo de incorporar la capacidad al SADI antes de los picos de consumo del verano 2026-2027.
La adjudicación también genera expectativas sobre la evolución de los costos de almacenamiento y su posible replicación en futuras licitaciones regionales. El Gobierno destacó que la medida contribuirá a mejorar la calidad del servicio sin requerir ampliaciones inmediatas de la infraestructura de transporte.
