Los apagones registrados durante el verano han obligado a empresas manufactureras de Tijuana a suspender actividades y han generado pérdidas estimadas de al menos 100 millones de pesos por semana para el sector, informó José Luis Contreras Valenzuela, presidente de la Asociación de Industriales de la Mesa de Otay (AIMO).

Contreras Valenzuela precisó que las interrupciones eléctricas no han afectado de forma generalizada a toda la ciudad. Los cortes se han presentado de manera sectorial y alcanzan a grupos de entre ocho y diez empresas, donde obligan a detener procesos productivos en curso.
El dirigente industrial señaló que cada suspensión genera horas improductivas, aun cuando las compañías deben mantener el pago de salarios a sus trabajadores. A ello se suman costos operativos asociados con el reinicio de las líneas y posibles pérdidas de materia prima.
Procesos detenidos y materiales desperdiciados
Cuando un corte de energía interrumpe una línea de producción, las empresas deben limpiar maquinaria y suspender los procesos activos. Según explicó Contreras Valenzuela, algunos productos requieren terminarse dentro de una secuencia específica; si la operación se detiene, la materia prima involucrada puede perderse.
El pasado 26 de agosto, indicó, se acumularon cuatro horas sin suministro eléctrico en un solo día como consecuencia de tres episodios de cortes intermitentes. Ese tipo de interrupciones afecta tanto la continuidad de la manufactura como los tiempos necesarios para reanudar la operación.
De acuerdo con AIMO, los apagones ocurren con una frecuencia de uno a dos por semana. Aunque las afectaciones son focalizadas, el organismo calcula que el impacto conjunto para la industria manufacturera de Tijuana supera los 100 millones de pesos semanales, por trabajo detenido, desperdicio de materiales y gastos operativos.
