Con el ciclo escolar en México previsto para iniciar el 31 de agosto de 2026, la recomendación inmediata para las familias es revisar a diario el peso y el ajuste de la mochila. La Asociación Española de Pediatría (AEP) aconseja que la carga se mantenga entre 10% y 15% del peso corporal del menor, mientras que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) fija como referencia un máximo de 15%.
La medida busca reducir la tensión que una carga excesiva puede generar en músculos y articulaciones, con molestias en cuello, hombros y espalda. La AEP cita un estudio en adolescentes españoles de 12 a 18 años que vinculó mochilas más pesadas con mayor riesgo de dolor de espalda, aunque no encontró una asociación con la aparición de escoliosis. Ante dolor persistente, cambios visibles de postura o molestias que limiten las actividades, corresponde consultar a un profesional de la salud.

La revisión empieza antes de salir
El cálculo permite detectar excesos con rapidez: para un niño de 20 kilos, la mochila debería pesar entre 2 y 3 kilos; si pesa 30 kilos, entre 3 y 4.5; y si pesa 40, entre 4 y 6 kilos. Bajo el parámetro del IMSS, una niña de 30 kilos con una mochila de 6 kilos estaría cargando 20% de su peso corporal.
Antes de salir de casa, conviene retirar libros de materias que no correspondan al día, cuadernos, juguetes u otros objetos innecesarios. Los artículos más pesados deben ir cerca del cuerpo y centrados en la espalda; varios objetos ligeros pueden elevar de forma relevante la carga total cuando se acumulan.
Al usarla, las dos correas son necesarias
La mochila debe ser proporcional al tamaño del estudiante, ligera, con dos tirantes anchos y acolchonados, respaldo acolchado y compartimentos para distribuir el contenido. Un cinturón puede ayudar a repartir el peso cuando resulte cómodo. Llevarla con una sola correa concentra la carga en un lado del cuerpo.
La AEP indica que la carga debe quedar centrada, cerca del cuerpo y a la altura de la cintura, sin apoyarse sobre la zona lumbar. El IMSS recomienda que la mochila se sitúe aproximadamente cinco centímetros por encima de la cintura. Si el menor se inclina hacia adelante al caminar, hay que revisar el peso o el ajuste.
El trayecto define otras opciones
Las mochilas con ruedas pueden reducir la carga directa sobre la espalda, pero pueden resultar incómodas en terrenos irregulares o al subir y bajar escaleras. Por ello, su utilidad depende del recorrido cotidiano y no sólo del peso de los útiles.
El IMSS ha recomendado evitar que los menores carguen la mochila durante periodos prolongados y ha señalado 15 minutos como referencia, especialmente cuando el peso es alto. En trayectos largos, los adultos pueden ayudar a transportar los útiles cuando sea necesario. Para levantarla del suelo, la AEP aconseja flexionar ambas rodillas y mantener la espalda recta, en lugar de doblar sólo la espalda.
El cuidado también incluye actividad física regular y menos tiempo sentado frente a pantallas. Tanto la AEP como el IMSS destacan que el ejercicio y la práctica de algún deporte fortalecen la musculatura de espalda, hombros y zonas dorsal y lumbar durante el ciclo escolar.
