Yucatán entró en una nueva fase para poner en marcha el Plan Bienestar Metropolitano, con una inversión histórica superior a 4,490 millones de pesos que se desarrollará en coordinación con el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. El siguiente paso será definir con la Federación la mezcla de recursos, el calendario y los proyectos prioritarios que atenderán rezagos acumulados durante décadas en Mérida y su zona metropolitana.

El gobernador Joaquín Díaz Mena explicó que el avance sigue a la autorización de un financiamiento por 1,562 millones de pesos aprobada por el Congreso del Estado. Con ese aval, el plan se integrará con recursos estatales, federales y del crédito ya autorizado, y cada obra deberá quedar identificada con inversión, calendario, responsable y seguimiento público.
La definición de las obras no partió de una decisión unilateral. Díaz Mena recordó que las prioridades surgieron de 16 mesas de participación y más de 34 mil aportaciones ciudadanas, concentradas en tres rubros: agua potable, movilidad y seguridad. En materia hídrica se prevén acciones para mejorar abasto, presión, cobertura, saneamiento y protección del acuífero; en movilidad, obras viales, iluminación y cruces peatonales seguros; y en seguridad, más infraestructura, equipamiento y capacidad de vigilancia en municipios conurbados y en el oriente de Mérida.
El mandatario sostuvo que la coordinación con el Gobierno de México servirá para integrar también el cronograma de los proyectos que se ejecutarán durante los próximos tres años. “Cada recurso tendrá una obra, un calendario y un responsable”, dijo, al insistir en que el objetivo es traducir las necesidades planteadas por la población en resultados concretos para una zona metropolitana con servicios dignos y mayor seguridad.
