Volkswagen acelera un plan de reestructuración que contempla eliminar hasta 100 mil puestos de trabajo en todo el mundo, el doble de la meta inicial fijada para 2030. La decisión responde a la urgencia de recortar costos y elevar la productividad ante la caída de márgenes y la competencia de vehículos eléctricos chinos.
Además de los despidos, el grupo reducirá su oferta de modelos de 150 a menos de 100, una estrategia liderada por el director general Oliver Blume para simplificar operaciones y liberar recursos.

Resistencia sindical y límites políticos
La ejecución enfrenta obstáculos importantes. El sindicato IG Metall ha anunciado que agotará todos los recursos legales y de negociación para frenar la medida. Además, el estado de Baja Sajonia, que posee poder de veto en el consejo de supervisión, puede bloquear decisiones que afecten de forma significativa el empleo en Alemania.
Situación en Puebla y Audi
En México, la planta de Audi en San José Chiapa ya redujo 407 puestos en dos años, el 10 % de su plantilla. La operación ha enfrentado paros técnicos y ajustes de turnos para adaptar la producción a una demanda más débil. Aunque el recorte global es mayoritario en Europa, cualquier ampliación del ajuste en Puebla dependerá de la evolución de las ventas y de la presión sindical local.
El escenario apunta a un proceso más lento y negociado de lo previsto, donde los costos laborales y las restricciones institucionales limitarán la velocidad y el alcance real de los despidos.
