Una pareja de Inglaterra dejó su casa de casi medio millón de dólares, redujo sus pertenencias y se mudó a Tailandia con sus tres hijos y sus perros para ganar tiempo en familia. Jasmine Scarr, de 34 años, y Ross, de 38, tomaron la decisión después de sentir que la rutina laboral en Reino Unido les dejaba poco margen para convivir.
Antes del cambio vivían en una vivienda de 475 mil dólares y pensaban que ahí se quedarían por años. Sin embargo, vendieron prácticamente todo y viajaron con cinco maletas. Jasmine, que conocía Tailandia desde la adolescencia, dijo que dar ese paso fue difícil, pero que en dos meses la mudanza ya había cumplido una de sus metas centrales: pasar más tiempo juntos.

La nueva vida también cambió su organización diaria. La familia renta en Tailandia una villa de cuatro habitaciones por 950 dólares al mes, con piscina privada, jardín, terraza y vistas a la selva. La diferencia horaria le permite a Jasmine seguir trabajando en nóminas para una empresa de Darlington por las noches, cuando sus hijos ya duermen, mientras el día queda libre para explorar.
La mudanza alcanzó también a la educación. Jayden, de 7 años, y Johnson, de 5, dejaron la escuela en marzo y comenzaron educación en casa; después del desayuno estudian al menos dos horas. Jasmine también guía a Mali, de 2 años, con actividades sobre números y colores, y dice que la experiencia le ha exigido más paciencia y una forma distinta de enseñar.
Fuera de casa, los niños han visitado templos, aprendido sobre la cultura local y se integraron a un equipo de fútbol. La familia planea quedarse al menos un año y después evaluar si abre un negocio en el país, aunque Jasmine insiste en que no quieren fijar un horizonte demasiado largo mientras siguen adaptándose a esta etapa.
