La Unión Europea ha registrado un nuevo máximo histórico en la generación de electricidad a partir de fuentes renovables durante el primer trimestre de 2026. Según datos de Eurostat analizados por Euronews, las energías limpias representaron el 45,5% del total de la electricidad producida en el bloque, superando en más de dos puntos porcentuales la cifra del mismo período del año anterior. Este incremento se produce en un contexto de tensiones geopolíticas derivadas del conflicto con Irán y la consiguiente inestabilidad en los mercados energéticos internacionales.
El avance refleja una estrategia deliberada de los países miembros para reducir la dependencia de combustibles fósiles importados. Dinamarca, Portugal y Lituania lideran esta transición con porcentajes que oscilan entre el 75,7% y el 90%, mientras que otros Estados como Chequia, Malta y Eslovaquia permanecen por debajo del 18%. La disparidad pone de manifiesto las diferencias en recursos naturales y marcos regulatorios nacionales.

Composición de la matriz renovable
La energía eólica continúa siendo el pilar principal de la generación renovable europea, con una participación del 44,9% dentro del total verde. Le siguen la hidroeléctrica, que aporta el 28%, y la solar, responsable del 17,3%. Los combustibles renovables representan el 9,4% restante, mientras que la geotermia y otras fuentes minoritarias cubren el 0,4%. Esta distribución revela que, aunque la solar ha crecido con rapidez en los últimos años, la eólica y la hidroeléctrica siguen determinando el ritmo de la transición en la mayor parte del continente.
Impacto en las facturas y ahorro de importaciones
La mayor penetración de renovables ha generado un alivio parcial en los costes energéticos de varios Estados miembros. La Agencia Internacional de la Energía calcula que la UE ahorró 51.400 millones de euros en 2025 por la reducción de importaciones de gas y petróleo. Un estudio del Centre for Research on Energy and Clean Air añade que los hogares de Dinamarca, Finlandia, Francia, Suecia y Eslovaquia podrían ahorrar 8.500 millones de euros adicionales durante 2026 gracias a la elevada cuota renovable de sus sistemas eléctricos. Estos ahorros contrastan con los incrementos puntuales observados en Francia y Alemania durante la ola de calor de junio, cuando el mayor uso de aire acondicionado obligó a recurrir a plantas de gas y elevó los costes en más de 700 millones de euros en una sola semana.
El mecanismo de precios y sus limitaciones
El sistema de formación de precios conocido como “merit order” sigue siendo un factor determinante. En este modelo, la fuente más cara necesaria para cubrir la demanda —habitualmente el gas— fija el precio marginal para toda la electricidad que se consume. Aunque las renovables desplazan a las tecnologías más costosas en muchas horas del día, la dependencia residual del gas mantiene una influencia significativa sobre las tarifas finales. Especialistas consultados por Euronews coinciden en que la expansión del almacenamiento y el refuerzo de las interconexiones serán esenciales para que el precio de la electricidad se acerque más al coste marginal de las renovables.
Desafíos estructurales y perspectiva futura
La crisis energética y las recientes olas de calor han puesto a prueba la capacidad del sistema para mantener la estabilidad de precios y suministro. La heterogeneidad entre Estados miembros sigue siendo un obstáculo: mientras algunos países han alcanzado cuotas renovables cercanas al 90%, otros apenas superan el 12%. Esta brecha no solo responde a diferencias geográficas, sino también a la velocidad con la que cada gobierno ha adaptado su marco normativo y sus infraestructuras de red. El objetivo comunitario de reducir emisiones y aumentar la autosuficiencia energética permanece intacto, pero los datos del primer trimestre de 2026 demuestran que el camino hacia una matriz eléctrica plenamente renovable y con precios estables requiere inversiones continuas en flexibilidad y almacenamiento.
