TSMC, el mayor fabricante mundial de chips por contrato y proveedor clave de Nvidia y Apple, registró un aumento interanual del 45 % en sus ventas de julio. La facturación alcanzó los 467.580 millones de dólares taiwaneses, unos 14.500 millones de dólares, en una nueva señal de que la expansión de la inteligencia artificial continúa sosteniendo la demanda de semiconductores avanzados.
La inversión anticipa un ciclo prolongado
El resultado se aproxima a las previsiones del mercado: los analistas esperan, en promedio, un crecimiento del 46,8 % de las ventas de TSMC durante el trimestre en curso. La compañía también elevó recientemente sus previsiones de ingresos y gasto de capital, una decisión que refleja su confianza en que la demanda asociada a la IA seguirá creciendo hasta 2027.

Para 2026, TSMC prevé destinar entre 60.000 y 64.000 millones de dólares a inversiones, principalmente para ampliar su capacidad de producción. La empresa calcula además que sus ventas anuales aumentarán ligeramente por encima del 40 %. Ese nivel de gasto confirma que el auge de la IA no se está traduciendo únicamente en pedidos puntuales, sino en una reorganización de la capacidad industrial global.
La tendencia ya se había reflejado en el segundo trimestre, cuando la compañía obtuvo ingresos récord de aproximadamente 1,27 billones de dólares taiwaneses, equivalentes a 39.600 millones de dólares, un 36 % más que un año antes. El crecimiento está impulsado por los procesadores de alto rendimiento y otros componentes necesarios para centros de datos y aplicaciones de IA.
El desempeño de TSMC refuerza la posición estratégica de la compañía dentro de la cadena tecnológica, pero también eleva la presión sobre su capacidad de ejecución. La inversión acelerada deberá responder al crecimiento de sus clientes sin generar un exceso de oferta si el ritmo de adopción de la IA se modera. Por ahora, las cifras y las previsiones de la empresa apuntan a que el ciclo expansivo todavía conserva fuerza.
