Donald Trump pidió a las empresas canadienses que trasladen “inmediatamente” sus operaciones a Estados Unidos para evitar aranceles. El presidente aseguró en Truth Social que las compañías que regresen al país no pagarán gravámenes y afirmó que no quiere productos canadienses, en especial automóviles y autopartes.

El llamado ocurre tras el fracaso de las negociaciones entre Washington y Ottawa el 21 de agosto. Estados Unidos impuso desde el día siguiente aranceles del 50% a productos canadienses valorados en unos USD 20.000 millones, bajo la Sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930.
Canadá respondió con gravámenes de entre 15% y 50% sobre más de 700 productos estadounidenses, por CAD 27.600 millones, que entrarán en vigor el 8 de septiembre. Ottawa busca igualar “dólar por dólar” el impacto de las medidas estadounidenses, con afectación prevista para acero, aluminio, lácteos, electrodomésticos y maquinaria agrícola.
Trump anunció además que desde el 1 de enero de 2027 los aranceles sobre automóviles, camiones, autopartes y acero canadienses subirán al 50%. Canadá es el segundo socio comercial de Estados Unidos en bienes, detrás de México, mientras ambos países mantienen pendiente la revisión del T-MEC.
