Tren AIFA-Pachuca: Avances y su impacto en la conectividad nacional

El proyecto del tren eléctrico que unirá el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles con Pachuca representa una etapa más en el esfuerzo por reconstruir la red ferroviaria de pasajeros en México. La supervisión de los trabajos por parte de la Secretaría de la Defensa Nacional y el uso de componentes fabricados localmente reflejan una estrategia que combina infraestructura con capacidad industrial nacional.

Orígenes de la red ferroviaria actual

Durante décadas, el sistema ferroviario mexicano se concentró casi exclusivamente en el transporte de carga tras la privatización de los años noventa. Las rutas de pasajeros desaparecieron en gran medida, dejando regiones como el Estado de México e Hidalgo con escasas opciones de movilidad eficiente. El regreso de proyectos de trenes de pasajeros desde 2018 buscó revertir esa tendencia, retomando trazos que en el pasado conectaban zonas metropolitanas con centros productivos. El tramo AIFA-Pachuca forma parte de esa secuencia, extendiendo la línea ya inaugurada entre Lechería y el aeropuerto.

La participación de ingenieros militares en la ejecución de obras de este tipo no es nueva en México, pero sí ha adquirido mayor visibilidad en los últimos años. El Agrupamiento Felipe Ángeles ha asumido responsabilidades en la construcción de plataformas, terraplenes y sistemas de vía, lo que permite reducir tiempos de contratación y mantener control sobre los avances físicos.

Características técnicas y cadena de suministro

El diseño contempla 58 kilómetros de vía, de los cuales 47 discurren sobre terraplén y 10 sobre viaductos elevados. La plataforma de subestructura alcanza casi tres metros de profundidad en algunos tramos, mientras que la instalación de canalizaciones para señalización y fibra óptica prepara el terreno para operaciones automatizadas. Los durmientes del modelo MX259, producidos en México, superan ya las 168 mil unidades, lo que demuestra la capacidad de plantas nacionales para abastecer proyectos de gran escala sin depender de importaciones masivas.

El cableado de potencia para las catenarias también proviene de proveedores locales, un hecho que la presidenta Sheinbaum destacó como inédito en este tipo de obras. Esta decisión fortalece el sector eléctrico nacional y reduce vulnerabilidades asociadas a cadenas de suministro internacionales.

Efectos en la movilidad regional

La conexión entre el AIFA y Pachuca acortará tiempos de traslado para miles de personas que diariamente se desplazan entre el Estado de México e Hidalgo. Actualmente, el trayecto en automóvil o transporte público puede superar los noventa minutos en horas pico. Un tren eléctrico con frecuencias regulares podría reducir ese tiempo a menos de cuarenta minutos, favoreciendo el acceso a empleos en el aeropuerto y en zonas industriales cercanas. Experiencias similares en el corredor Toluca-Ciudad de México muestran que la disponibilidad de transporte ferroviario incrementa la movilidad laboral y reduce la dependencia del automóvil particular.

Además, la vía de carga paralela permitirá transportar mercancías desde el aeropuerto hacia el interior de Hidalgo, lo que podría estimular el desarrollo de parques logísticos y centros de distribución en municipios intermedios. La integración de una vía de servicio bajo el terraplén facilita el mantenimiento continuo y minimiza interrupciones operativas.

Implicaciones económicas y sociales

La conclusión prevista para 2027 coincide con la necesidad de consolidar el AIFA como un nodo aeroportuario de primer orden. La llegada del tren ampliará la zona de influencia del aeropuerto, atrayendo inversión hacia sectores como hotelería, servicios y manufacturas ligeras en el corredor Pachuca-AIFA. Estudios de casos en otros países latinoamericanos indican que cada kilómetro de tren de pasajeros puede generar entre 15 y 25 empleos directos durante la fase de operación, además de efectos multiplicadores en el comercio local.

En el plano social, el énfasis en la fabricación nacional de durmientes y cableado contribuye a la generación de empleo calificado en plantas ubicadas en distintas entidades del país. Esta orientación reduce la salida de divisas y fortalece cadenas productivas que, de otro modo, dependerían de proveedores extranjeros. La presidenta ha vinculado estos avances con una narrativa de desarrollo con justicia, que busca conectar no solo ciudades, sino también oportunidades de trabajo y cohesión familiar.

Perspectivas de largo plazo

La extensión del tren hasta Pachuca podría servir como primer eslabón de una red más amplia que integre el centro del país con el norte y el sureste. Si se mantiene el ritmo actual de ejecución, el proyecto establece un precedente para futuras licitaciones que prioricen componentes nacionales y supervisión militar. No obstante, el éxito dependerá de la coordinación entre autoridades federales, estatales y municipales para resolver posibles conflictos de derecho de vía y garantizar la integración tarifaria con otros sistemas de transporte.

La experiencia acumulada en la instalación de balasto, rieles y sistemas de señalización también podría aplicarse a otros tramos en estudio, como las extensiones hacia Querétaro o San Luis Potosí. De esta manera, el avance del 36% reportado en julio de 2026 no solo mide el progreso físico de una obra específica, sino que refleja la madurez de un modelo de ejecución que combina capacidad militar, industria nacional y objetivos de conectividad regional.

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