Tras la marcha, familias mantienen exigencia de verdad y justicia

Familias integrantes de Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila y en México (FUUNDEC-FUUNDEM) cerraron este 30 de agosto una jornada de memoria y exigencia pública en Saltillo y Torreón. Aunque reconocen discursos y disposición de autoridades, sostienen la demanda de verdad y justicia para las personas desaparecidas, en un estado donde se reportan alrededor de 3 mil casos.

En Saltillo, las actividades comenzaron con una misa en el Santuario de Guadalupe. Después, las y los participantes marcharon hacia el Árbol de la Esperanza, ubicado en la Plaza de Armas, como parte de la conmemoración del Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada.

De forma paralela, en Torreón se realizó una celebración eucarística en la Alameda Zaragoza, donde también se encuentra un Árbol de la Esperanza. En ese espacio fueron colocadas fotografías de personas desaparecidas, en un acto orientado a hacer visible la ausencia que enfrentan sus familias.

Lourdes Herrera, integrante del colectivo, recordó que la fecha se conmemora cada 30 de agosto desde 2011, luego de que la Asamblea General de las Naciones Unidas la estableciera en 2010. Para las familias reunidas en Coahuila, la jornada mantuvo el reclamo en el espacio público.

Herrera busca a su hijo Brandon Esteban Acosta Herrera, quien tenía 8 años cuando desapareció junto con su padre, Esteban, y sus tíos Gerardo y Gualberto Acosta Rodríguez. Expuso que las familias continúan exigiendo respuestas pese a los posicionamientos oficiales.

FUUNDEC-FUUNDEM informó que mantiene la búsqueda de 380 personas. En Coahuila se han conformado ocho colectivos de familiares, una cifra vinculada a la dimensión de las desapariciones reportadas en la entidad.

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