El profesor Vinícius Siqueira Figueiredo, de 23 años, recibió el alta hospitalaria el sábado 29 de agosto y continúa su recuperación en casa, después de haber sido apuñalado nueve veces por un alumno de 14 años durante una clase de refuerzo en Manaos, Brasil. El adolescente se encuentra a disposición de la justicia en una unidad de internación provisional, mientras la Policía Civil de Amazonas investiga el caso como un acto infraccional equivalente a tentativa de homicidio.
El ataque ocurrió el miércoles 26 de agosto en un centro de apoyo escolar del barrio Nossa Senhora das Graças, en la zona centro-sur de Manaos. De acuerdo con las imágenes de las cámaras de seguridad y los reportes policiales, Figueiredo estaba de espaldas al alumno, frente al pizarrón, cuando fue agredido con un arma blanca.

El docente sufrió heridas en el cuello, la espalda, los brazos y las piernas. Pese a las lesiones, logró levantarse y salir del salón. Después regresó al lugar. Un dentista que trabajaba en un consultorio cercano escuchó los gritos, acudió a prestar los primeros auxilios y llamó al servicio de emergencia.
La abogada de la familia del profesor, Caroline Frota, afirmó que el padre del adolescente llegó al centro educativo, reprendió a su hijo y se lo llevó sin auxiliar a la víctima. Esa actuación forma parte de los elementos conocidos del episodio, aunque las autoridades continúan recogiendo declaraciones y realizando pericias para determinar con precisión la secuencia completa de los hechos.
La tercera clase con el adolescente
Figueiredo, estudiante de ingeniería civil en la Universidad del Estado de Amazonas, daba clases particulares desde hacía cerca de dos años para complementar sus ingresos. La sesión del 26 de agosto era apenas la tercera que impartía al adolescente señalado por la agresión.
Según las primeras indagaciones y la versión transmitida por la defensa del profesor, el menor se habría mostrado frustrado por haber obtenido una calificación de 3 en un examen. Figueiredo declaró desde el hospital que se disponía a corregir la prueba del alumno cuando fue atacado. “No hubo nada que lo justificara”, sostuvo el profesor.
El docente agregó que el adolescente se movía mucho durante las clases, pero que no había advertido señales que anticiparan una agresión. La policía revisa el teléfono celular y otras pertenencias del menor. Entre los objetos encontrados en su mochila figuran un canivete y una navaja, cuyo posible vínculo con el ataque aún debe ser establecido por la investigación.
Atención médica y proceso judicial
Tras la agresión, Figueiredo fue llevado inicialmente al Hospital y Pronto-Socorro 28 de Agosto. Más tarde fue trasladado a un hospital particular, donde los médicos atendieron una hemorragia interna y lograron estabilizarlo. Su padre informó el 29 de agosto que el joven ya había abandonado el hospital para continuar el tratamiento en su domicilio.
Al día siguiente del ataque, el 27 de agosto, el adolescente se presentó voluntariamente en la Delegación Especializada en Apuración de Actos Infraccionales, conocida como Deaai. El delegado Luiz Rocha indicó que el menor no explicó con claridad el motivo de la agresión ni por qué llevó el arma al lugar donde se realizaba la clase.
La Universidad del Estado de Amazonas difundió un mensaje de solidaridad con Figueiredo. Por la edad del investigado, el expediente se tramita bajo el Estatuto del Niño y del Adolescente de Brasil, que prevé medidas socioeducativas en lugar de las penas aplicables a los adultos. La policía mantiene abierta la investigación para determinar, entre otros puntos, si existió premeditación, como sostiene la representante legal de la víctima.
