El Ayuntamiento de Torreón ha comenzado el proceso formal de entrega-recepción de la administración municipal, un procedimiento que se desarrolla en circunstancias excepcionales tras el fallecimiento del alcalde Román Alberto Cepeda González el pasado 5 de junio. La transición, encabezada por el primer regidor Luis Jorge Cuerda en su calidad de encargado del Despacho de la Alcaldía, se inició el fin de semana en las oficinas del séptimo piso y se extenderá en los próximos días al resto de dependencias, organismos y entidades.
El marco legal que regula esta operación está contenido en el artículo 64 del Código Municipal para el Estado de Coahuila de Zaragoza. Dicho precepto establece que, al término del periodo constitucional, los integrantes del Ayuntamiento y los titulares de las áreas deben entregar un documento que detalle el estado de la administración pública municipal. En el caso de presidentes interinos o sustitutos, la norma precisa que la entrega se realizará al ciudadano electo para concluir el periodo o al designado por el Congreso del Estado.
Fundamento normativo y procedimiento
La disposición legal busca garantizar continuidad en la gestión pública y evitar vacíos de información entre una administración saliente y otra entrante. En condiciones ordinarias, el proceso se activa al final de cada trienio; sin embargo, la actual coyuntura obliga a adaptarlo a una situación de interinidad. Cuerda, como primer regidor, asume la responsabilidad de coordinar la compilación de expedientes, inventarios y diagnósticos de cada dependencia antes de la llegada del nuevo titular.
Personal externo a la administración ya ha sido observado en las instalaciones del Despacho del Alcalde desde el fin de semana anterior. Servidores públicos de diversas áreas han recibido requerimientos para entregar reportes sobre el estado financiero, operativo y contractual de sus unidades. Este requerimiento temprano permite identificar pasivos, contratos vigentes y proyectos en ejecución que el nuevo alcalde deberá asumir.

Cronología de la transición
El 5 de junio marcó un punto de inflexión para el municipio con el deceso del alcalde en funciones. Desde entonces, el Congreso del Estado ha debido activar los mecanismos de sustitución. La propuesta de designar a Miguel Ángel Riquelme Solís como alcalde sustituto para el periodo 2025-2027 se someterá a votación el martes 30 de junio, según información disponible. De aprobarse, la toma de protesta formal está programada para el jueves 2 de julio.
La secuencia temporal resulta relevante porque el proceso de entrega-recepción debe concluir antes de la asunción formal del nuevo alcalde. De esta manera, Riquelme recibirá un diagnóstico actualizado que incluya obras en marcha, compromisos presupuestales y pendientes en materia de servicios públicos. La premura del calendario obliga a las áreas a concentrar esfuerzos en la sistematización de información en un lapso reducido.
Implicaciones para la gestión entrante
La entrega-recepción no constituye un simple trámite administrativo; representa un mecanismo de rendición de cuentas que permite al nuevo equipo identificar prioridades y riesgos. En el contexto de Torreón, los temas de infraestructura hidráulica, mantenimiento de vialidades y operación del transporte público figuran entre los asuntos que requieren atención inmediata. La documentación que se genere permitirá evaluar el grado de avance de programas y la suficiencia de recursos asignados.
La situación resulta inédita en la historia reciente del municipio, ya que nunca antes se había registrado el fallecimiento de un alcalde en ejercicio. Este hecho obliga a las instancias estatales y municipales a interpretar y aplicar el Código Municipal con criterios de continuidad institucional. El Congreso del Estado, al designar al sustituto, asume también la responsabilidad de velar porque el proceso de transición se desarrolle con transparencia y apego a la ley.
La presencia de personal externo en las oficinas del séptimo piso desde el fin de semana pasado indica que el equipo de transición ya trabaja en paralelo con la administración saliente. Esta coordinación temprana reduce el riesgo de que información crítica quede sin documentar y facilita que el nuevo alcalde pueda tomar decisiones con base en datos verificables desde el primer día de su gestión.
El procedimiento concluirá con la firma de actas y la entrega formal de expedientes. Una vez que Riquelme asuma el cargo, la administración entrante podrá contrastar los documentos recibidos con la realidad operativa de cada dependencia, ajustando planes de acción según las condiciones heredadas. De esta forma, el municipio busca preservar la continuidad de servicios esenciales mientras se prepara para enfrentar los retos que enfrenta la ciudad en los próximos meses.
