NOGALES, Sonora.- La Nación Tohono O’odham utilizará los ingresos de sus empresas, principalmente de los casinos Desert Diamond, para mantener su demanda contra el gobierno de Estados Unidos luego de que un juez federal permitió continuar la construcción de cerca de 100 kilómetros de muro fronterizo entre Arizona y Sonora. La resolución negó frenar temporalmente las obras, pero el litigio principal sigue abierto.
El juez federal Richard Leon rechazó el 14 de agosto la petición de la Nación indígena para suspender la construcción de 62 millas de barrera, equivalentes a aproximadamente 100 kilómetros. El proyecto podrá avanzar dentro de la Reserva Roosevelt, un corredor federal de 60 pies de ancho, unos 18.28 metros, establecido desde 1907 a lo largo de la frontera con México.

La obra contempla una estructura de acero y concreto de al menos 30 pies de altura, cerca de nueve metros, además de caminos e instalaciones vinculadas a la vigilancia fronteriza. Leon determinó que, en esta fase del proceso, la Nación no acreditó que el muro alteraría ilegalmente los límites de la reserva ni que constituiría una invasión de sus terrenos.
La decisión judicial se limita al corredor bajo control federal y no resuelve el acceso a otras áreas de la reserva. La entrada de trabajadores, contratistas, materiales o maquinaria pesada podría requerir el uso de caminos y terrenos administrados por la Nación Tohono O’odham, donde siguen vigentes permisos tribales y autorizaciones para realizar actividades fuera de la franja federal.
Antes del fallo, habitantes de la reserva colocaron avisos de “No Trespassing” para advertir a contratistas que no pueden ingresar a determinadas zonas sin autorización. La sentencia no concede libre acceso al resto del territorio tribal, aunque tampoco establece que esas restricciones detengan por completo el proyecto autorizado dentro de la Reserva Roosevelt.
Recursos de empresas tribales
La Nación Tohono O’odham informó que sus empresas aportan buena parte de los fondos destinados a las operaciones cotidianas del gobierno tribal y a su infraestructura administrativa. Esos ingresos también permiten contratar representación legal para enfrentar la demanda contra el gobierno estadounidense.
La Empresa de Juegos Tohono O’odham, operadora de los casinos Desert Diamond, es una de las principales fuentes de financiamiento. Uno de sus establecimientos se ubica a unos 80 kilómetros de la frontera con Nogales, sobre la carretera Interestatal 19. La Autoridad de Desarrollo Económico de la Nación administra inversiones y proyectos empresariales para beneficio de la comunidad.
El presidente de la Nación, José Verlon, la vicepresidenta Carla Johnson y miembros de la comunidad tienen prevista una reunión con la congresista Adelita Grijalva en el Centro Recreativo de Ajo Plaza, Arizona. El encuentro busca mantener la organización comunitaria y revisar las acciones legales y políticas posteriores a la resolución.
La Nación sostiene que el muro puede afectar sitios sagrados, ceremonias religiosas, peregrinaciones y rutas tradicionales dentro de su territorio ancestral, que se extiende entre Arizona y Sonora. La comunidad posee alrededor de 2.8 millones de acres en Arizona y mantiene vínculos familiares, culturales y religiosos con integrantes que viven en ambos lados de la frontera.
Entre sus prácticas figura la caminata de la sal, un recorrido desde Sells, Arizona, hasta las minas de la región de Caborca, Sonora. La sal obtenida durante esa travesía se utiliza en rituales tradicionales de sanación. Mientras las obras pueden continuar en el corredor federal, la Nación analiza nuevas vías legales para defender sus tierras y definir las condiciones de acceso a zonas bajo jurisdicción tribal.
