Precio manda
El regreso a clases 2026 llega más caro para las familias y más duro para las papelerías. En el Centro Histórico de la Ciudad de México, los útiles chinos ganan terreno por una razón simple: pueden costar hasta 70% menos que marcas como Dixon, Vinci o Baco. Esa ventaja está desplazando la compra hacia mercancía importada, mientras el comercio formal anticipa caídas de 30% a 50% en zonas tradicionales como Mesones y República de El Salvador.

La presión sobre el bolsillo es real: ANPEC calcula un gasto de hasta 12 mil 422 pesos por alumno, con útiles, uniformes, cuota escolar y limpieza. Pero el dato clave no es solo el monto, sino la fragilidad de la decisión de compra: cuando el presupuesto aprieta, el precio pesa más que la marca, aunque Profeco ha mostrado que no siempre lo barato dura menos ni lo caro rinde mejor. La batalla, en el fondo, ya no es entre fabricantes, sino entre costo inmediato y valor real del producto.
