La reanudación de exportaciones de ganado desde Agua Prieta, Sonora, abre una expectativa para Coahuila, pero no implica una autorización inmediata para sus productores. El primer envío fue de 750 cabezas y el plan federal prevé aumentar gradualmente el flujo hasta mil 500 animales diarios, tras más de un año de restricciones por el gusano barrenador.

Chihuahua sigue en la ruta antes de Coahuila
Marco Antonio Rodríguez Galaz, presidente de la Asociación Ganadera Local de Castaños, consideró favorable la apertura en Sonora, aunque subrayó que el proceso será escalonado. Antes de que Coahuila pueda acercarse a recuperar el acceso al mercado estadounidense, deberán habilitarse puntos de exportación en Chihuahua. Para el dirigente, esa etapa colocaría al estado en una situación más cercana a una eventual reapertura, aunque todavía sin una fecha definida.
La decisión final dependerá de los criterios sanitarios de Estados Unidos y de la evolución del gusano barrenador. Rodríguez Galaz pidió mantener los barridos y la vigilancia para evitar nuevos repuntes. En Coahuila se reportaban 24 casos activos, mientras las autoridades reforzaban revisiones en más de 190 mil cabezas de ganado, cercos sanitarios de 20 kilómetros y la liberación de moscas estériles.
Una apertura condicionada
El sector había planteado previamente un posible horizonte de alrededor de dos meses para avanzar hacia una reapertura, siempre que mejoraran las condiciones sanitarias. Sin embargo, el representante ganadero precisó que se trata de una hipótesis: cualquier aumento de casos puede modificar los plazos y la autorización corresponde a las autoridades estadounidenses.
Rodríguez Galaz también señaló que el retorno gradual de las exportaciones podría ayudar a recuperar las condiciones de comercialización del ganado en México, luego de las dificultades que enfrentaron los productores durante el cierre. Por ahora, los ganaderos de Castaños seguirán pendientes de la disminución de contagios y de las decisiones sanitarias de México y Estados Unidos.
