La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que México derrotará a Inglaterra en los octavos de final del Mundial 2026 y llamó a la afición a festejar con disciplina para evitar nuevas tragedias. Sus declaraciones llegan tres días después de la estampida en el Ángel de la Independencia que dejó cuatro muertos y decenas de heridos.

El mensaje presidencial combina confianza deportiva con advertencia institucional. Al señalar que “vamos a ganar”, Sheinbaum busca canalizar el entusiasmo colectivo, pero condiciona ese optimismo a la obediencia de indicaciones oficiales. La estrategia revela la prioridad de prevenir aglomeraciones masivas en Paseo de la Reforma, donde se instalarán pantallas adicionales.
Lecciones de la tragedia reciente
El operativo del domingo no se limita a logística de pantallas. Incluye recomendaciones explícitas para evitar zonas saturadas y seguir rutas autorizadas. Esta respuesta institucional surge directamente de la investigación preliminar del martes pasado, donde la falta de control de flujo provocó asfixias por compresión.
Al vincular el resultado deportivo con la responsabilidad ciudadana, el gobierno establece un precedente: el éxito de la selección no puede medirse solo en goles, sino también en la capacidad de la sociedad para celebrar sin costos humanos evitables.
