Sheinbaum defiende inversión pública en Mexicana

La presidenta Claudia Sheinbaum defendió este 17 de agosto los recursos públicos destinados a la operación de Mexicana de Aviación y sostuvo que el apoyo presupuestal forma parte de una estrategia de conectividad aérea nacional. Ante las críticas por el uso de fondos del Estado, afirmó que la aerolínea debe entenderse como una inversión vinculada con el servicio público y no únicamente como una empresa orientada a generar utilidades.

“No es un gasto, es una inversión”, planteó la mandataria durante su conferencia de prensa matutina. Explicó que el modelo financiero de Mexicana fue diseñado desde el inicio para recibir respaldo público durante sus primeros años de operación, mientras consolida su flota, amplía rutas y alcanza una escala que le permita llegar al punto de equilibrio.

Una aerolínea diseñada para crecer por etapas

Sheinbaum señaló que actualmente existe una partida destinada a la operación de la compañía, pero indicó que esta situación estaba contemplada en la planeación original. Según su explicación, la meta es que Mexicana alcance el equilibrio financiero en los próximos años, una vez que disponga de los veinte aviones previstos para 2027.

La presidenta celebró la incorporación del octavo avión Embraer E190-E2 a la flota de la empresa. La aeronave fue pilotada por la capitana Valeria Casas, en un acto que el Gobierno presentó como parte del proceso de expansión de la aerolínea estatal. Sheinbaum afirmó que Mexicana “va muy bien” y extendió la valoración positiva al desempeño general de las empresas, sin ofrecer cifras específicas sobre ingresos, costos, ocupación o pérdidas acumuladas.

El calendario planteado por el Gobierno establece, por tanto, una expansión gradual: ocho aeronaves disponibles hasta ahora y una meta de veinte unidades en 2027. La lógica de este esquema es que una flota más amplia permita abrir nuevos destinos, aumentar la utilización de los aviones y distribuir los costos fijos de operación y mantenimiento entre un mayor número de vuelos.

Conectividad antes que rentabilidad inmediata

La administración federal sostiene que Mexicana no fue creada para competir exclusivamente bajo los mismos criterios comerciales que las aerolíneas privadas. Sheinbaum dijo que el objetivo principal es cubrir los costos de operación y mantenimiento, lo que, en su versión, permitiría ofrecer boletos más baratos y atender trayectos que no resultan suficientemente atractivos para otras compañías.

Esta definición sitúa a la aerolínea en un terreno intermedio entre una empresa comercial y un instrumento de política pública. La rentabilidad deja de ser el único indicador para valorar su desempeño: también cuentan la apertura de rutas, la disponibilidad de conexiones y el acceso a tarifas más bajas. Sin embargo, el modelo implica que el Estado deberá justificar periódicamente el monto de los recursos transferidos y demostrar que los beneficios de conectividad compensan el costo para las finanzas públicas.

La presidenta no detalló durante la conferencia cuánto dinero se ha destinado a la operación de Mexicana ni precisó en qué fecha exacta podría alcanzarse el punto de equilibrio. Tampoco presentó una estimación actualizada del número de pasajeros, los ingresos por ruta o el nivel de subsidio requerido por boleto. Esos datos serán relevantes para evaluar si la expansión proyectada reduce gradualmente la dependencia presupuestal o prolonga la necesidad de apoyo público.

Zacatecas se suma al mapa de rutas

En materia de expansión, Sheinbaum confirmó que la ruta entre la Ciudad de México y Zacatecas fue anunciada por la secretaria de Turismo junto con el gobernador David Monreal. La mandataria también mencionó que ya se encuentra disponible el vuelo hacia Sonora y anticipó que Mexicana y otras aerolíneas informarán en los próximos días las fechas y condiciones de apertura de nuevos servicios.

La incorporación de Zacatecas responde al argumento central del Gobierno: atender conexiones que, de acuerdo con la presidenta, no están suficientemente cubiertas por las aerolíneas comerciales. La existencia de una nueva ruta, no obstante, no garantiza por sí misma su sostenibilidad. Su desempeño dependerá de la demanda, la frecuencia de los vuelos, los horarios, la competencia y la capacidad de atraer pasajeros durante todo el año, especialmente en destinos con una demanda estacional.

Para los usuarios, una mayor oferta puede traducirse en más alternativas y precios competitivos. Para el Estado, en cambio, la ampliación de destinos también aumenta las exigencias de planeación: cada ruta debe contar con suficiente ocupación y una estructura de costos que limite el subsidio necesario para mantenerla activa.

El debate sobre el costo para el Estado

Las críticas mencionadas por Sheinbaum se concentran en el uso de recursos públicos para sostener una empresa que todavía no opera con equilibrio financiero. La respuesta presidencial parte de que el apoyo fue previsto y cumple una función de conectividad, pero no elimina el debate sobre sus resultados ni sobre el plazo en que la aerolínea dejará de requerir transferencias.

La discusión también dependerá de la transparencia con que se publiquen sus indicadores. Conocer el costo de operación, el mantenimiento de la flota, la ocupación promedio, el precio medio de los boletos y el desempeño individual de las rutas permitiría distinguir entre una inversión temporal con objetivos verificables y un subsidio permanente sin metas claras. Por ahora, el Gobierno mantiene el objetivo de llevar la flota a veinte aeronaves en 2027 y presenta la expansión territorial como la principal medida para consolidar a Mexicana de Aviación.

Artículos relacionados

Últimos artículos