La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró este jueves que su Gobierno prepara un plan para reforzar la seguridad en las plantaciones de aguacate de Michoacán y permitir la reanudación de las exportaciones a Estados Unidos. El anuncio llega un día después de que Washington suspendiera los envíos debido a la violencia en el Estado, principal zona productora del país.
Sheinbaum explicó que el despliegue de la Guardia Nacional será ampliado en áreas donde hasta ahora su presencia era limitada. La medida busca ofrecer garantías a los inspectores agrícolas estadounidenses, cuya labor es necesaria para autorizar la salida de la fruta. La suspensión no responde, por tanto, a un problema sanitario o comercial del producto, sino a las condiciones de seguridad que rodean su producción y supervisión.

La seguridad condiciona el comercio
El Gobierno mexicano solicitó a la Embajada de Estados Unidos una reunión “a la brevedad posible” con el Departamento de Agricultura y el equipo de inspectores. El objetivo es acordar medidas que permitan recuperar cuanto antes las operaciones, aunque Washington no ha fijado públicamente un calendario para levantar la suspensión.
El bloqueo afecta a una cadena económica de gran peso para ambos países. El aguacate es el segundo producto alimentario más exportado por México al mercado estadounidense y sostiene miles de empleos en Michoacán. Cada día de interrupción puede aumentar las pérdidas para productores, empacadoras y transportistas, además de presionar los precios y deteriorar la confianza de los compradores.
La respuesta de Sheinbaum combina una gestión diplomática urgente con un refuerzo territorial de la seguridad. Sin embargo, la reanudación dependerá de que las autoridades estadounidenses consideren suficientes las garantías ofrecidas y de que México pueda demostrar que la protección alcanza tanto a las plantaciones como a los equipos de inspección. La negociación permanece abierta y la información continúa en desarrollo.
