Shein tiene previsto salir a bolsa el próximo martes en Hong Kong, en una operación con la que aspira a captar cerca de 1.800 millones de dólares mediante la venta de 280 millones de acciones. La colocación valora a la plataforma de moda rápida en menos de 27.000 millones de dólares, un 73 % por debajo de los 98.200 millones que alcanzó tras su antepenúltima ronda de financiación en 2022.

La cita en Hong Kong llega después de que fracasaran los planes de cotización en Nueva York y Londres. En el caso británico, la intervención final de los reguladores chinos llevó a la empresa a escoger Hong Kong, una plaza que combina acceso a inversores internacionales y cercanía con las autoridades de su país de origen. Para Dan Coatsworth, jefe de mercados de AJ Bell, la operación representa en la práctica un “plan C”.
El descenso de la valoración condiciona el reparto de la operación. Algunos inversores estratégicos recibirán pagos de hasta 3.500 millones de dólares, entre acciones y efectivo, como compensación por esa caída. La cifra casi duplica lo que Shein prevé recaudar en bolsa. Entre sus respaldos figuran General Atlantic, Tiger Capital, Boyu y Tencent, que ya han comprometido 383 millones de dólares para obtener alrededor del 22 % de los títulos ofertados.
Esa participación podría diluirse si la compañía ejerce la opción de emitir otros 42 millones de acciones. Según el portal 36Kr, la salida también busca limitar el riesgo de que inversores principales canjeen sus participaciones, una situación que podría afectar a la liquidez de la empresa.
La compañía destinará la mayor parte de los fondos a tecnología y expansión internacional, mientras afronta cambios regulatorios en Estados Unidos y Europa, mercados que aportan el 24 % y el 35 % de sus ingresos, respectivamente. Ambos territorios han eliminado las exenciones arancelarias para pequeños paquetes que facilitaron el crecimiento de Shein. En Estados Unidos, sus ingresos ya bajaron un 14 % durante el primer trimestre.
Shein ha advertido de que trasladará los costes adicionales a los clientes en ambos mercados. En Europa anticipa un impacto negativo a corto plazo sobre las ventas para proteger unos márgenes netos que pasaron del 8,7 % al 4,9 % en 2025, afectados por el aumento del gasto logístico y de mercadotecnia.
La empresa también compite con Temu y con grupos consolidados como Inditex. Coatsworth cita, además, los mayores costes y dificultades logísticas vinculados a la guerra en Irán y el cambio de hábitos de consumo entre jóvenes que recurren con más frecuencia a plataformas de segunda mano como Vinted. Axel Rudolph, analista jefe de IG, considera que la combinación de menor crecimiento, presión sobre márgenes, aranceles y competencia hace más difícil mantener la trayectoria previa.
Pese a esas presiones, Shein conserva una cuota mundial del 1,9 % en el mercado de la moda rápida, según CIC, por detrás de Nike, con el 3 %, e Inditex, con el 2,5 %. La firma sostiene que su ventaja reside en su estrategia LATR: prueba nuevos productos en lotes de entre 100 y 200 unidades, mide la respuesta de los clientes en tiempo real y repone en cinco días los artículos con mayor demanda.
