Las acciones de Shein cayeron hasta 17 por ciento este 31 de agosto en las operaciones del mercado extrabursátil, antes del debut oficial de la compañía en la Bolsa de Hong Kong previsto para este martes. La salida a bolsa pondrá fin a varios años de intentos fallidos en Nueva York y Londres, aunque con una valoración muy inferior a la que la plataforma de moda rápida alcanzó en 2022.
Según fuentes citadas por Bloomberg, Shein fijó en 48.56 dólares hongkoneses por acción el precio de los 280 millones de títulos que ofrecerá, equivalente a 6.19 dólares o 5.35 euros. El importe quedó ligeramente por encima del punto medio del rango preliminar comunicado por la empresa. A la hora de publicarse la información, la compañía todavía no había oficializado el monto definitivo de la operación.

Con ese precio, la oferta recaudaría el equivalente a 1,734 millones de dólares y daría a Shein una valoración de mercado cercana a 26,304 millones de dólares. La cifra representa una reducción de 73 por ciento frente a los 98,200 millones de dólares que la empresa llegó a valer en 2022, tras su antepenúltima ronda de financiación. Un año después, su valoración ya había descendido a 64,000 millones de dólares.
Los términos de la oferta contemplan pagos de hasta 3,500 millones de dólares, mediante acciones y efectivo, para compensar a inversores estratégicos por la pérdida de valoración. Ese posible desembolso equivale prácticamente al doble de lo que Shein espera captar con la colocación. La empresa prevé destinar la mayor parte de los recursos obtenidos a mejoras tecnológicas y a su expansión internacional.
Entre los inversores que respaldan la operación figuran los fondos General Atlantic y Tiger Capital, así como Boyu y Tencent. Estas firmas han comprometido 383 millones de dólares para asegurarse alrededor de 22 por ciento de las acciones ofertadas. Esa participación podría diluirse si Shein ejerce su opción de sobreasignación y emite otros 42 millones de títulos.
Presión en Estados Unidos y Europa
La compañía eligió Hong Kong después de no conseguir vender acciones en Nueva York y Londres. En el caso británico, los reguladores chinos intervinieron en la etapa final del proceso, según la información disponible, lo que llevó a Shein a optar por una plaza situada entre los inversores internacionales y las autoridades de su país de origen.
La empresa también enfrenta cambios regulatorios en Estados Unidos y Europa, dos de sus principales mercados. Estados Unidos aporta 24 por ciento de sus ingresos y Europa, 35 por ciento. Ambos territorios eliminaron las exenciones arancelarias para paquetes pequeños que habían facilitado la penetración de la plataforma. En Estados Unidos, los ingresos de Shein ya bajaron 14 por ciento durante el primer trimestre.
Shein advirtió que trasladará los sobrecostes a los clientes en ambos mercados. Para Europa, anticipó un “impacto negativo a corto plazo” sobre el volumen de ventas. La empresa busca proteger unos márgenes netos que pasaron de 8.7 a 4.9 por ciento en 2025, en un contexto de mayores gastos de logística y mercadotecnia y de competencia de Temu e Inditex.
Según la consultora china CIC, Shein ocupa el tercer lugar mundial de la moda rápida, con una cuota de mercado de 1.9 por ciento, detrás de Nike, con 3 por ciento, e Inditex, con 2.5 por ciento. La compañía atribuye parte de su ventaja a la estrategia LATR, con la que lanza lotes iniciales de entre 100 y 200 unidades, mide la respuesta de los consumidores y puede reponer los productos con demanda en cinco días.
