Lectura rápida
El Sevilla cerró su pretemporada con una derrota ante el Leverkusen (1-2) que deja una lectura clara: el equipo compite mejor cuando puede imponer intensidad, pero todavía sufre cuando el rival acelera y le obliga a defender durante muchos minutos. Luis García Plaza apostó por un once cercano al que podría presentar ante el Rayo Vallecano, con Nico Guillén, Miguel Sierra y Jon Guridi en un bloque pensado para ganar presencia y orden.

El arranque blanquirrojo fue de lo mejor de toda la preparación, con gol de Miguel Sierra y buenas sensaciones generales. Pero el Leverkusen ajustó el ritmo, el Sevilla perdió precisión en la salida y bajó un punto la agresividad en la recuperación, una combinación que terminó por explicar la remontada alemana. El partido dejó además una señal útil para el técnico: Miguel Sierra ganó peso en la pelea por un sitio en el primer equipo, mientras que varias piezas todavía llegan cortas de ritmo y fiabilidad para el estreno liguero.
