Rusia prorrogó hasta el 30 de septiembre la prohibición de exportar gasóleo, una medida que también alcanza al combustible marítimo y a los envíos realizados por productores rusos. El Gobierno afirmó que busca estabilizar el mercado interno de combustibles.

La decisión se produce mientras persiste la escasez de combustible en el mercado nacional. Varias refinerías permanecen fuera de servicio tras repetidos ataques con drones ucranianos, según fuentes citadas por Reuters.
Moscú aplicó inicialmente la restricción del 8 al 31 de julio y después la extendió hasta el 31 de agosto para los productores. Además, mantiene prohibidas hasta el 31 de enero de 2027 las exportaciones de gasóleo por entidades no productoras y las de gasolina de motor; las exportaciones de combustible para aviones están vetadas hasta finales de noviembre de 2026.
Rusia suele ser el segundo mayor exportador mundial de gasóleo, por detrás de Estados Unidos. Sus ventas al exterior ya se habían ralentizado antes de la prohibición por la falta de suministro interno.
