Aunque el INEGI reportó en 2024 una reducción histórica de la pobreza en México, el diputado del PAN, Ricardo Rubio Torres, sostuvo que esas cifras no alcanzan para hablar de una mejora estructural en las condiciones de vida. Su crítica se centró en que los apoyos sociales alivian necesidades inmediatas, pero no resuelven problemas de fondo como salud, seguridad social y empleo formal.

De acuerdo con las cifras citadas por el legislador, la pobreza multidimensional bajó a 38.5 millones de personas, equivalente al 29.6% de la población, y la pobreza extrema descendió a 7 millones. Sin embargo, en paralelo, señaló que 44.5 millones de personas siguen sin acceso efectivo a servicios de salud y que 62.7 millones carecen de seguridad social.
Rubio también puso sobre la mesa la magnitud del gasto público en programas sociales para 2026: más de 42 millones de mexicanos recibirán recursos de los Programas para el Bienestar, con una inversión cercana a un billón de pesos, de los cuales más de 526 mil millones corresponderán a la Pensión para Adultos Mayores. Aun con ese volumen de recursos, dijo que las transferencias no equivalen a una política que genere oportunidades de desarrollo.
El diputado sumó además cuestionamientos al manejo administrativo de algunos programas, al mencionar el costo de la Megafarmacia del Bienestar, el sobreejercicio presupuestal del IMSS-Bienestar y observaciones de la Auditoría Superior de la Federación sobre pagos sin expediente, apoyos duplicados y deficiencias administrativas. También criticó la desaparición del Coneval, al considerar que el país perdió un organismo autónomo clave para evaluar la política social.
