La reunión entre la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y la gobernadora Delfina Gómez permitió verificar el ritmo de ejecución del Plan Integral para la Zona Oriente del Estado de México. Nueve municipios concentran la intervención federal y estatal en infraestructura, salud, seguridad y educación, con el objetivo de atender a cerca de 10 millones de habitantes.
El plan ya registra 20 obras comunitarias por más de 96 millones de pesos y 10 proyectos de infraestructura básica por 213 millones. Además, se actualizan tres Planes Municipales de Desarrollo Urbano en Chalco, Chimalhuacán y La Paz. Esta secuencia de acciones muestra una coordinación operativa que prioriza resultados medibles sobre anuncios.

Coordinación que reduce duplicidades
La presencia simultánea de Sedatu, Conagua y presidentes municipales en la misma mesa indica un modelo de gobernanza que evita solapamientos presupuestales. En regiones con alta densidad poblacional y rezagos acumulados, esta alineación permite que los recursos se destinen directamente a obras de impacto inmediato en drenaje, agua potable y equipamiento educativo.
Impacto esperado en la región
La zona oriente concentra algunos de los municipios más poblados del país. La actualización de los planes de desarrollo urbano no solo ordena el crecimiento futuro, sino que también establece límites claros para evitar invasiones en zonas de riesgo. Si los tiempos de ejecución se mantienen, los primeros beneficios tangibles para la población podrían registrarse antes de finalizar el año.
El seguimiento conjunto entre gobierno federal y estatal establece un precedente de rendición de cuentas periódica que, de sostenerse, puede mejorar la percepción de eficacia institucional en una de las regiones con mayor demanda de servicios públicos.
