Una red iraní de apuestas ilegales procesó al menos 4.000 millones de dólares en criptomonedas a través de Shelbit, un exchange sin licencia registrado en Dubái. Los datos blockchain analizados por investigadores independientes y firmas especializadas confirman que la plataforma canalizó fondos desde mayo de 2024 hacia Binance y otras entidades, incluyendo carteras vinculadas al Banco Central de Irán y al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.

Los principales clientes son dos influencers iraníes con conexiones gubernamentales que operaban desde Madrid y Hong Kong. Ambos fueron condenados en Irán en 2023 por dirigir la red de más de 2.000 sitios de juego, prohibido en el país pero tolerado cuando beneficia al Estado. Shelbit actuó como puente hacia mercados globales de cripto, incluso tras multas de la autoridad reguladora de Dubái en 2025.
Control estatal y resiliencia
Esta operación revela cómo la Guardia Revolucionaria utiliza el juego ilegal para sortear sanciones bancarias. Al controlar tanto la prohibición como el mercado negro, el IRGC mantiene flujos de divisas pese a tensiones con Estados Unidos e Israel. Los movimientos continuaron incluso después de ataques con drones cerca de las oficinas en Dubái, demostrando la prioridad estratégica de estos canales.
La Autoridad Reguladora de Activos Virtuales de Dubái investiga ahora a Shelbit y a su fundador por lavado y evasión. El caso expone la dependencia de Irán de estructuras opacas que combinan minería de bitcoin, intercambios no regulados y promoción pública de influencers para sostener la economía bajo presión internacional.
