La plataforma Facilito del Osinergmin reportó para el miércoles 15 de julio de 2026 en Lima precios mínimos de 15.98 soles por galón en Gasohol Regular, 16.88 en Gasohol Premium y 17.89 en Diesel B5 S-50 UV, frente a máximos que alcanzan los 21.49, 23.99 y 24.99 soles respectivamente. Estas cifras reflejan una dispersión superior al 30% entre estaciones, un fenómeno recurrente que afecta directamente el presupuesto de hogares y empresas limeñas.
La variación diaria obedece a reportes voluntarios de los operadores a través de la Plataforma Virtual del organismo supervisor. Quienes consultan Facilito pueden identificar la estación más cercana con el precio más conveniente, lo que modifica patrones de consumo y genera competencia localizada entre expendedores.

El margen entre el precio mínimo y máximo no es aleatorio. Depende de la ubicación geográfica de cada grifo, sus costos logísticos y la intensidad de la competencia en la zona. Estaciones situadas en distritos periféricos suelen ofrecer tarifas más bajas porque enfrentan menor demanda y mayores volúmenes de venta a flotas de transporte.
El peso de los impuestos en la brecha de precios
El Impuesto Selectivo al Consumo y el IGV representan cerca del 40% del precio final al público, según estimaciones sectoriales. Cuando el crudo internacional sube, estos impuestos fijos amplifican el incremento en el surtidor. Las estaciones con mayor poder de negociación con distribuidores logran absorber parte de ese sobrecosto y trasladan menos al consumidor, ampliando así la diferencia observada en Facilito.
Este mecanismo explica por qué el Diesel B5 presenta la mayor dispersión: su uso intensivo en camiones y buses genera volúmenes que permiten descuentos por volumen. En cambio, el Gasohol Premium, orientado a vehículos particulares de gama alta, muestra menor elasticidad y márgenes más homogéneos.
Consecuencias para conductores y flotas comerciales
Los taxistas y conductores de aplicaciones de transporte que recorren diariamente más de 200 kilómetros perciben de inmediato el ahorro al elegir grifos con precios mínimos. Un conductor que llena 15 galones de Gasohol Regular cada dos días puede reducir su gasto semanal en aproximadamente 80 soles al optar por la opción más barata, cifra significativa en un sector donde el combustible representa hasta el 35% de los costos operativos.
Las empresas de logística enfrentan un dilema distinto. Aunque pueden planificar rutas para repostar en estaciones económicas, la incertidumbre diaria obliga a mantener reservas de efectivo y a renegociar contratos con clientes para absorber variaciones imprevistas. Algunas flotas han comenzado a instalar tanques propios en sus patios para comprar mayores volúmenes cuando los precios bajan, estrategia que reduce dependencia de la red minorista.
La visión de los operadores de estaciones
Los dueños de grifos con precios cercanos al mínimo argumentan que operan con márgenes ajustados para ganar volumen y fidelidad. Quienes mantienen tarifas altas justifican la diferencia por costos de alquiler más elevados en zonas céntricas y por servicios adicionales como tiendas de conveniencia que requieren mayor inversión. Esta polarización genera tensión dentro del gremio, ya que los expendedores de bajo precio acusan a los demás de mantener márgenes excesivos que encarecen el producto para todos.
El Osinergmin, por su parte, insiste en que la transparencia de Facilito estimula la competencia sin intervenir directamente en la fijación de precios. Sin embargo, algunos analistas señalan que la falta de fiscalización sobre la veracidad de los reportes permite a ciertas estaciones declarar precios bajos que luego no respetan, erosionando la confianza en la herramienta.
Riesgos de abastecimiento y volatilidad futura
La dependencia del crudo importado expone al mercado peruano a choques externos. Si los precios internacionales del petróleo superan los 90 dólares por barril de forma sostenida, la brecha entre estaciones con y sin capacidad de compra anticipada se ampliará. Las estaciones independientes, sin contratos de largo plazo con refinerías, serían las más afectadas y podrían verse forzadas a cerrar o a subir precios abruptamente.
Además, cualquier modificación en la política de subsidios o en la estructura del ISC podría alterar el equilibrio actual. Un aumento del impuesto selectivo impactaría más a las estaciones de bajo precio que operan con márgenes estrechos, mientras que una reducción beneficiaría desproporcionadamente a quienes ya venden por debajo del promedio.
En el mediano plazo, la transición hacia vehículos eléctricos y el posible incremento del gas natural vehicular podrían reducir la demanda de gasolina y diésel en Lima. Las estaciones que hoy compiten por precio tendrían que diversificar servicios o cerrar puntos de venta poco rentables, proceso que podría concentrar aún más el mercado en manos de grandes cadenas con mejor acceso a financiamiento.
El seguimiento constante a través de Facilito seguirá siendo una herramienta clave para consumidores mientras persista la volatilidad. Sin embargo, la efectividad de esa información depende de que los reportes mantengan precisión y de que los usuarios adapten sus hábitos de consumo a la realidad diaria del mercado.
