Precio del tomate cae 41,4% en México por acuerdo nacional

La Procuraduría Federal del Consumidor informó que el precio promedio del kilogramo de tomate descendió de 49,11 a 28,74 pesos entre la tercera semana de mayo y la tercera semana de junio, lo que representa una reducción del 41,4%. Esta variación se atribuye directamente al Acuerdo Nacional para el Ordenamiento de la Producción, Abasto, Comercialización y Precio Justo del tomate, firmado por la presidenta Claudia Sheinbaum con productores y comercializadores.

El titular de Profeco, Iván Escalante Ruiz, presentó los datos durante la Conferencia Mañanera del Pueblo. El organismo lleva a cabo un monitoreo semanal de productos básicos a través del programa Quién es Quién en los Precios. El tomate figura entre los alimentos con mayor variación en el periodo analizado, y su descenso afecta el presupuesto de millones de hogares que lo consumen de forma habitual.

Contexto de la medida y su aplicación

El acuerdo busca estabilizar el mercado mediante una coordinación más estrecha entre autoridades, productores y distribuidores. Su objetivo principal es garantizar el abasto continuo y evitar fluctuaciones abruptas que perjudiquen tanto a consumidores como a quienes cultivan el producto. Según Profeco, la estrategia implementada tras la firma del convenio contribuyó a ordenar la oferta disponible en las semanas posteriores.

México es uno de los principales productores mundiales de tomate. La mayor parte de la producción se concentra en estados como Sinaloa, Baja California y Jalisco. Cualquier alteración en los volúmenes de cosecha o en los canales de distribución puede generar cambios rápidos en los precios al mayoreo y, posteriormente, en los anaqueles minoristas. El acuerdo intenta anticipar estos desequilibrios mediante compromisos concretos de abasto y precios de referencia.

Otros productos que también registraron reducciones

El monitoreo de Profeco reveló que el tomate no fue el único alimento con tendencia a la baja. El chile fresco pasó de 43,54 a 24,46 pesos por kilo, una disminución del 43,8%. El plátano bajó de 21,76 a 19,84 pesos, equivalente a un 8,8%. El paquete de 18 piezas de huevo descendió de 45,76 a 42,34 pesos, lo que representa una reducción del 7,4%.

Estos datos permiten observar que varios productos de consumo frecuente mostraron estabilidad o disminución en el mismo periodo. Sin embargo, la magnitud del ajuste en el tomate y el chile fresco destaca frente a variaciones más moderadas en otros rubros. Profeco considera que la coordinación establecida en el acuerdo del tomate podría servir como referencia para analizar comportamientos similares en otros cultivos.

Situación de la canasta básica y el diésel

Durante la misma presentación, Profeco informó que los precios de la canasta básica del Paquete Contra la Inflación y la Carestía permanecen dentro de los parámetros establecidos. El precio más bajo detectado fue de 749,40 pesos en una tienda Mega Soriana de Acapulco, mientras que el más alto alcanzó 923,40 pesos en una sucursal de Bodega Aurrera en Tuxtla Gutiérrez. Además, el 79% de las estaciones de servicio del país venden el litro de diésel a 27 pesos o menos, con un promedio nacional de 27,10 pesos.

La institución recordó que los consumidores pueden consultar semanalmente los precios promedio a través de la plataforma Quién es Quién en los Precios. Esta herramienta permite comparar costos entre diferentes establecimientos y regiones, facilitando decisiones de compra más informadas.

Consideraciones sobre el impacto sostenido

La reducción reportada en el precio del tomate se concentra en un lapso de aproximadamente un mes. Para evaluar si esta tendencia se mantiene, será necesario observar los reportes posteriores de Profeco. Factores como condiciones climáticas, costos de transporte y variaciones en la demanda estacional pueden influir en los precios durante los próximos meses. El acuerdo nacional establece mecanismos de seguimiento que buscan mitigar riesgos de incrementos repentinos, aunque su efectividad dependerá de la continuidad en la coordinación entre los actores involucrados.

Las familias mexicanas destinan una porción significativa de su gasto alimentario a productos frescos. Una disminución como la observada en el tomate representa un alivio temporal en el presupuesto doméstico, siempre que se mantenga un nivel de oferta adecuado y que otros componentes de la canasta no registren alzas compensatorias. El monitoreo permanente de Profeco proporciona datos que permiten seguir esta evolución de manera objetiva.

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