El peso mexicano cerró este miércoles 12 de agosto de 2026 en 17.05 por dólar, cerca de su mejor nivel en años, tras una apreciación de 0.10% frente a la sesión previa. Durante la jornada llegó a tocar 17.02, una señal de fortaleza que sigue respaldada por el diferencial de tasas entre México y Estados Unidos.

La moneda mexicana se beneficia también de la expectativa sobre la política de la Reserva Federal y de la entrada de capital ligada al nearshoring. A ello se suma el impulso temporal del Mundial de Futbol 2026 sobre turismo y servicios, aunque el mercado ya descuenta que la fortaleza actual podría ser transitoria.
Las previsiones para el cierre de 2026 siguen apuntando a un tipo de cambio más alto, entre 19.30 y 20.50 pesos por dólar, si se materializa un cambio en las tasas de interés, la inflación o el frente comercial con Estados Unidos. El peso sigue fuerte, pero su recorrido dependerá de la Fed y de la economía mexicana en los próximos meses.
