Pasivos de Pemex y CFE presionan finanzas

Escala crítica

Las pensiones y prestaciones laborales se han convertido en una carga estructural para Pemex y la CFE: juntas acumulan pasivos por 2.1 billones de pesos, una cifra que ya compite con partidas clave del gasto público. El crecimiento reciente confirma que el problema no se corrige con topes salariales ni austeridad administrativa, porque el costo responde a compromisos laborales de largo plazo y a la falta de cambios de fondo.

En el primer semestre, Pemex destinó 1.506 billones de pesos a pensiones, servicios médicos y otras prestaciones, 10.9% más anual; la CFE erogó 554.2 mil millones, con un alza de 25.3%. El dato más sensible no es sólo el monto, sino su tendencia: en la eléctrica, estos pasivos ya equivalen a 26% del total y amenazan el margen para inversión, justo cuando la red arrastra fallas, apagones y falta de mantenimiento. En Pemex, el pasivo laboral pesa 37.6% del total y sigue creciendo por la reversión de recortes de personal y la ausencia de espacio político para una renegociación.

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