El Banco Central de Paraguay informó que el PIB registró un avance interanual del 5,8% entre enero y marzo de 2026. Este ritmo, aunque positivo, marca una desaceleración frente al 7% del mismo período de 2025 y al 6,2% del trimestre anterior, lo que refleja un enfriamiento gradual tras el fuerte impulso de 2025.

La agricultura lideró el crecimiento con un 8,2%, impulsada por mayores volúmenes de soja, caña de azúcar y girasol. La manufactura avanzó 6% gracias a aceites, lácteos y productos químicos, mientras que servicios y construcción aportaron 6,6% y 5,6% respectivamente. La ganadería, en cambio, se contrajo por la menor faena de bovinos.
Proyecciones y contexto
El resultado confirma que el dinamismo de 2025, cuando la economía creció 6,6%, no se mantiene. El Banco Central proyecta para todo 2026 un avance de solo 4,2%, con inflación controlada en 3,5%. Esta combinación sugiere que las autoridades priorizarán estabilidad antes que expansión acelerada.
La menor ejecución de obras públicas y la caída en la producción cárnica explican parte del ajuste. Sin embargo, la diversificación hacia cultivos de alto valor y la recuperación de la demanda interna en servicios ofrecen señales de resiliencia. El desafío inmediato será sostener el empleo industrial ante la desaceleración de la construcción.
