Diputados del PAN y el PRI presentaron denuncias formales contra el gobernador de Nuevo León, Samuel García, y su esposa Mariana Rodríguez por presunto uso de recursos estatales con fines electorales durante el partido Marruecos-Países Bajos. Las querellas se interpusieron ante la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción y la Auditoría Superior del estado.

Los legisladores señalan que se distribuyeron playeras color naranja entre asistentes y se movilizaron funcionarios públicos durante el evento. Estas acciones, según los denunciantes, vulneran los principios de neutralidad e imparcialidad que debe guardar cualquier administración. El uso del helicóptero Black Hawk para trasladar al gobernador al puente Colombia, en lugar de tareas de seguridad, refuerza la acusación de desvío de bienes estatales.
Delitos señalados y contexto político
Las denuncias incluyen peculado, ejercicio abusivo de funciones, abuso de autoridad y coalición de servidores públicos. Más allá de los hechos puntuales, el caso revela tensiones crecientes entre el Ejecutivo estatal y la oposición a meses del Mundial 2026, cuando Nuevo León será sede. La estrategia de promoción personalizada durante eventos masivos plantea interrogantes sobre el uso del erario como plataforma política anticipada.
La respuesta institucional será clave: si las investigaciones avanzan con independencia, podrían sentar precedente sobre los límites del gasto público en contextos electorales. Si se archivan sin mayor sustento, reforzarán la percepción de que las denuncias responden más a confrontación partidista que a fiscalización efectiva.
