El Comité Directivo Estatal del PAN en Baja California rechazó la detención de Ernesto Ruffo Appel como una maniobra deliberada para desviar la atención de los audios atribuidos a la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda. El partido afirmó que la acción de la Fiscalía General de la República busca encubrir el daño político sufrido por Morena tras la difusión de esas grabaciones.

La detención se produjo en Ensenada bajo cargos de delincuencia organizada y contrabando de combustible. El PAN sostuvo que la orden carece de sustento sólido y que su publicación coincide con el momento de mayor debilidad para el partido oficialista. Esta coincidencia temporal sugiere una estrategia reactiva más que una investigación independiente.
El pronunciamiento del PAN revela cómo las acusaciones cruzadas entre partidos en Baja California se intensifican cuando uno de ellos enfrenta escándalos de alto perfil. Al calificar el arresto de “burda y sucia maniobra”, el PAN busca posicionar la detención como un acto de represalia que podría erosionar la credibilidad de las instituciones federales ante la opinión pública local.
La ausencia de respuesta inmediata por parte del gobierno estatal y de Morena refuerza la percepción de que el tema sigue dominado por la controversia de los audios. En este contexto, el PAN apuesta a que la narrativa de distractor gane fuerza entre votantes que ya cuestionan la gestión de la gobernadora.
