Otay sufre cortes semanales

Tijuana, B.C.- Los cortes de agua que se repiten cada semana en la colonia Otay Constituyentes han dejado de ser una molestia aislada para convertirse en una rutina que ya altera la organización doméstica de varios vecinos. Carmen, residente de la zona, relató que las interrupciones del servicio comenzaron hace aproximadamente un mes o mes y medio y desde entonces se han presentado con una frecuencia casi semanal, sin un patrón que permita a las familias anticipar con precisión cuándo volverán a quedarse sin suministro.

De acuerdo con su testimonio, el último corte inició el martes alrededor de las 18:00 horas y, desde entonces, su vivienda ha permanecido sin agua. Aunque en su hogar viven solo dos personas, explicó que la falta del servicio impacta por igual las tareas básicas, desde el aseo personal hasta el uso cotidiano en la cocina y la limpieza. La frecuencia de los apagones hidráulicos, dijo, ha obligado a las familias a improvisar reservas y a modificar hábitos que normalmente dependen de un abastecimiento continuo.

La vecina contó que, antes de quedarse sin servicio, alcanzó a guardar dos cubetas de agua para enfrentar la interrupción. Sin embargo, las reservas se agotaron con rapidez. Después de eso, buscó abastecerse en distintas purificadoras junto con su esposo, pero encontró establecimientos sin disponibilidad o con indicaciones de regresar más tarde. Ese escenario, afirmó, la llevó a permanecer en fila aun cuando no le garantizaban atención inmediata, porque en ocasiones anteriores se retiró y al volver descubrió que el agua ya se había terminado.

El caso ilustra un problema que suele pasar desapercibido en los reportes generales sobre cortes de suministro: la afectación no solo depende de cuántas horas dura la interrupción, sino de la capacidad real de los hogares para almacenar, comprar o conseguir agua alternativa. En sectores donde las fallas se vuelven recurrentes, cada nuevo corte multiplica el costo económico y logístico para las familias, sobre todo cuando deben depender de pipas, purificadoras o almacenamiento improvisado para cubrir necesidades elementales.

Sobre las pipas gratuitas de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT), Carmen indicó que no ha sido beneficiaria de ese apoyo y que tampoco recibió avisos previos sobre la falta de agua en su domicilio. Añadió que los canales de atención del organismo dejaron de responder cuando intentó presentar quejas o reportes, a diferencia de lo que ocurrió al inicio de las interrupciones, cuando sí obtuvo seguimiento. Esa diferencia en la atención, dijo, ha incrementado la incertidumbre entre los usuarios que siguen esperando una explicación clara sobre la recurrencia de los cortes.

Hasta ahora, el reclamo de los vecinos de Otay Constituyentes apunta no solo a la restitución del servicio, sino también a la necesidad de información oportuna y mecanismos de respuesta más eficaces. En un contexto de cortes semanales, la ausencia de aviso previo y de canales funcionales agrava el problema, porque impide a los hogares prepararse con tiempo y limita la posibilidad de exigir soluciones inmediatas ante una falla que ya dejó de percibirse como eventual.

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