El oro cayó más de 1% el jueves después de que los inversores tomaran utilidades al acercarse a un nivel técnico que el mercado ya identifica como resistencia: los 4,500 dólares por onza. El metal había subido a su punto más alto desde el 5 de junio tras datos de inflación en Estados Unidos alineados con lo esperado, lo que redujo la presión inmediata sobre la Reserva Federal para elevar tasas el próximo mes.

El retroceso no cambia el fondo del mercado: la combinación de inflación aún resistente y expectativas de tasas más estables sigue sosteniendo al oro, pero también limita el espacio para avances rápidos. La plata, el platino y el paladio también bajaron, señal de que la corrección fue amplia entre los metales preciosos, no solo una pausa aislada en el oro.
