Nuevo León se incorporará el próximo domingo 9 de agosto a la Jornada Nacional de Reforestación convocada por la presidenta Claudia Sheinbaum. El Gobierno estatal prevé plantar más de 15 mil ejemplares en La Huasteca, en el municipio de Santa Catarina, como parte de un operativo que reunirá a autoridades federales, estatales, municipales y personas voluntarias.
El anuncio se realizó este miércoles durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, donde Sheinbaum sostuvo un enlace vía satélite con las gobernadoras, los gobernadores del país y la jefa de Gobierno de la Ciudad de México. En la conexión participó el gobernador de Nuevo León, Samuel García, quien confirmó la adhesión de la entidad a la iniciativa nacional.
La Huasteca concentrará la actividad estatal
García informó que la jornada en Nuevo León comenzará a las 7:00 y concluirá al mediodía. La sede será La Huasteca, una zona de relevancia ambiental ubicada en Santa Catarina y vinculada con la Sierra Madre Oriental. El mandatario invitó a la población a sumarse a las labores de plantación, aunque no detalló cuántas personas espera reunir ni cómo se distribuirán las tareas en el sitio.
Entre las especies previstas se encuentran anacahuitas, mezquites, huizaches y magueyes. La selección anunciada corresponde a plantas asociadas con las condiciones semidesérticas y montañosas de la región, por lo que su supervivencia dependerá, además de la plantación, de factores como la disponibilidad de agua, el mantenimiento posterior y la protección frente a incendios, sequías o daños por actividades humanas.

El gobernador sostuvo que su administración ha sembrado más de un millón de árboles en la zona metropolitana de Monterrey y en la Sierra Madre Oriental. Sin embargo, durante el anuncio no se presentaron datos desglosados sobre los lugares específicos, las tasas de supervivencia, las especies utilizadas o los mecanismos de seguimiento de esas plantaciones.
Reforestación, agua y calidad del aire
De acuerdo con García, la campaña busca contribuir a la captación de agua, el cuidado de los ecosistemas y la reducción de partículas contaminantes en la ciudad. La relación entre cobertura vegetal, conservación del suelo y regulación hídrica es especialmente relevante para Nuevo León, una entidad que enfrenta periodos de sequía y una fuerte presión urbana sobre sus áreas naturales.
No obstante, la plantación de árboles no produce resultados ambientales inmediatos ni garantiza por sí misma una mejora en la calidad del aire. Para que los beneficios se mantengan, las autoridades deben asegurar riego inicial, vigilancia, reposición de ejemplares muertos y compatibilidad entre las especies seleccionadas y las condiciones de cada terreno. La información sobre estos compromisos operativos aún no fue precisada por el Gobierno estatal.
Una estrategia nacional con metas amplias
La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que la jornada se desarrollará en 621 municipios, mil 632 núcleos agrarios y 32 mil hectáreas de todo el país. La meta anunciada es plantar más de 6.6 millones de árboles y plantas, con la participación de más de 235 mil personas, entre servidores públicos, comunidades y voluntarios.
Sheinbaum planteó que la actividad no se limite a 2026. Según explicó, el propósito es establecer un día anual de reforestación en el que participen los gobiernos y la ciudadanía. La propuesta busca convertir una movilización puntual en una política permanente, aunque su impacto dependerá de que las jornadas tengan continuidad presupuestaria, coordinación técnica y sistemas públicos para medir los resultados.
En la presentación participaron los titulares de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, la Secretaría de Bienestar y la Comisión Nacional Forestal. La intervención de estas dependencias apunta a una coordinación entre conservación ambiental, manejo forestal y trabajo comunitario, particularmente en terrenos ejidales y otros núcleos agrarios incluidos en el programa.
El reto estará después de la plantación
La dimensión de la jornada plantea un desafío logístico considerable. Trasladar millones de plantas, preparar los terrenos, elegir especies adecuadas y organizar a cientos de miles de participantes requiere planeación diferenciada para regiones con climas, suelos y niveles de degradación distintos. Una cifra de plantas sembradas, por sí sola, no permite conocer el efecto real de la política si no se acompaña de indicadores de supervivencia y restauración.
En Nuevo León, la actividad del 9 de agosto servirá como una nueva fase de la estrategia de arborización que el gobierno estatal atribuye a su administración. La elección de La Huasteca coloca el foco en la protección de una zona montañosa cercana al área metropolitana, pero también hará necesario conciliar la reforestación con la conservación de la vegetación nativa y con las restricciones propias de un espacio ambientalmente vulnerable.
La jornada comenzará simultáneamente en distintas partes del país y tendrá en Nuevo León una meta local de más de 15 mil plantas. El alcance definitivo de la iniciativa podrá evaluarse cuando las autoridades informen cuántos ejemplares permanecen vivos, qué superficies fueron efectivamente restauradas y qué acciones se aplicarán para mantenerlas durante los meses posteriores.
