Netflix convirtió el éxito de La captura en una campaña que continúa fuera de la película. Tras posicionar la producción como la cinta más vista de la plataforma en México y llevarla al primer puesto en decenas de países, la compañía lanzó Está Cabrón Ser Bueno, un corrido inspirado en Arturo Carmona y Héctor Rosales, los policías federales que protagonizan la historia sobre la detención de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
La canción, escrita e interpretada por DAR bajo el sello Netflix Music, está disponible en plataformas digitales desde antes del estreno de la cinta. Con ella, la plataforma trasladó el relato a un formato ligado históricamente a las hazañas, tragedias y figuras convertidas en leyenda popular en México. La diferencia es que esta vez el corrido no está dedicado al narcotraficante, sino a los agentes que participaron en su captura.

El estreno cambió el foco de la historia
La captura llegó a Netflix el 21 de agosto de 2026, dirigida por Chava Cartas y protagonizada por Alfonso Herrera, Noé Hernández y Héctor Kotsifakis. La plataforma la presenta como un drama policial basado en hechos reales sobre dos agentes federales que intentan sobrevivir las últimas horas de su turno después de encontrarse con un peligroso jefe del crimen organizado.
La película recrea la tercera y definitiva detención de Guzmán Loera, ocurrida el 8 de enero de 2016 en Los Mochis, Sinaloa, después de que el capo escapara del operativo desplegado por fuerzas especiales de la Secretaría de Marina. La cinta centra la acción en el momento en que los agentes se encuentran con él y con uno de sus hombres de seguridad.
Aunque el desenlace real es conocido, la producción desplaza la tensión hacia la decisión de los policías. Arturo Carmona y Héctor Rosales, interpretados por Herrera y Hernández, quedan frente a un hombre con recursos para ofrecerles dinero y con una organización capaz de amenazarlos. La historia plantea el dilema de “plata o plomo” y presenta a los agentes rechazando el soborno para aceptar el riesgo de detenerlo.
Después de verla, la audiencia buscó lo ocurrido
El interés por la historia real llevó a parte del público a consultar información sobre los policías federales, las fugas de Guzmán, su última captura y lo que ocurrió posteriormente con los oficiales. La conversación alrededor de la película también se reflejó en publicaciones de Netflix Latinoamérica en Instagram.
Algunos espectadores contaron que la tensión los llevó directamente a Google para conocer el final, incluso sabiendo que la película estaba basada en un hecho real. Una usuaria escribió que la ansiedad la hizo querer buscar el desenlace y destacó la actuación de Alfonso Herrera. Otros comentarios señalaron que tuvieron la misma reacción y que no pudieron esperar para consultar lo sucedido.
Para Netflix, esa respuesta amplió el consumo de la película hacia la búsqueda, los comentarios y la comparación entre la ficción y los acontecimientos del 8 de enero de 2016. La campaña del corrido prolonga ese recorrido y mantiene a Carmona y Rosales en el centro de una historia que durante años estuvo enfocada principalmente en Guzmán, sus fugas, los operativos de la Marina, la extradición y su condena de cadena perpetua en Estados Unidos.
Con Está Cabrón Ser Bueno, la plataforma vuelve a presentar a los policías como los personajes dignos de una narración musical propia. La frase utilizada para promocionarlo resume la propuesta: cuando resulta difícil hacer lo correcto, quienes lo hacen también merecen que alguien cuente su historia.
