La Oficina de la Gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, clasificó como reservada en su totalidad la información sobre el costo de la remodelación integral del Palacio de Gobierno, al argumentar que divulgarla pondría en riesgo la seguridad institucional y la integridad de la titular del Ejecutivo estatal, su gabinete y personal de la dependencia.
La respuesta fue emitida ante una solicitud presentada en la Plataforma Nacional de Transparencia. Andrés Olmo Ortega, encargado del Departamento de Recursos Financieros de la Jefatura de la Oficina de la Gobernadora, señaló que los documentos forman parte de procedimientos administrativos sensibles en los que interviene directamente el sujeto obligado.

Según el documento, la información contiene aspectos sensibles de la operación y funcionamiento de las instalaciones gubernamentales. La oficina añadió que no puede entregar datos de forma aislada porque la reserva abarca la totalidad de los documentos solicitados.
El 21 de julio, Nahle García reconoció que la obra había superado los 60 millones de pesos previstos, aunque no informó el costo final. La remodelación, iniciada desde 2025, ha generado opiniones divididas entre quienes respaldan la restauración del inmueble histórico y quienes cuestionan el gasto destinado a los trabajos.
En la Plataforma Nacional de Transparencia tampoco aparece información pública sobre el proceso de licitación ni sobre algún acuerdo de adjudicación. Por ello, no se conocen en detalle el presupuesto aplicado, los contratos ni el alcance completo de las obras realizadas en la sede del gobierno estatal.
Hace tres días, el secretario de Gobierno, Ricardo Ahued Bardahuil, afirmó que no hay información oculta y sostuvo que los contratos y costos serán dados a conocer cuando concluyan los trabajos. Indicó que participan varios proveedores para tareas como la renovación eléctrica, tablaroca y sistemas de voz y datos.
Ahued Bardahuil justificó la urgencia de la intervención por el deterioro estructural del edificio. Como ejemplo, mencionó una losa lateral que estuvo a punto de caer y que actualmente es reparada; añadió que, durante trabajos iniciales de pintura, se detectaron áreas delicadas para el funcionamiento del inmueble.
La obra también provocó críticas después de que Nahle mencionó que uno de los salones llevaría el nombre de la primera gobernadora de Veracruz. Posteriormente anunció que el espacio se llamará Leona Vicario y rechazó haber considerado ponerle su propio nombre.
