La Secretaría de Hacienda informó que el sistema financiero mexicano conserva capacidad para absorber choques externos, gracias al cumplimiento amplio de requerimientos de capital y liquidez por parte de la banca comercial. Esta fortaleza se mantiene aun cuando persisten riesgos inflacionarios, geopolíticos y de desaceleración global.
Riesgos identificados por el CESF
El Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero señaló que el principal foco de incertidumbre sigue siendo el entorno internacional. El conflicto en Oriente Medio, la volatilidad de precios energéticos y posibles ajustes en políticas monetarias de bancos centrales representan las principales amenazas. Una prolongación de tensiones podría reducir inversión y comercio mundial, transmitiéndose a mercados locales.

Indicadores internos favorables
Los mercados nacionales operaron con baja volatilidad. El peso se apreció cerca de 3 % frente al dólar desde la sesión anterior, las tasas de valores gubernamentales bajaron en todos los plazos y los índices bursátiles avanzaron más de 1 %. La actividad económica muestra señales de recuperación en el segundo trimestre tras la contracción previa.
Calificación soberana y depósitos
Dos de las tres principales agencias ratificaron la nota crediticia de México y una mantuvo perspectiva negativa; la tercera redujo la calificación un nivel. El país conserva grado de inversión en todas las evaluaciones. El Consejo concluyó que los niveles de capital y liquidez de la banca permiten enfrentar escenarios adversos sin comprometer la estabilidad ni afectar ahorros de los depositantes.
