México intensificará las medidas de contención contra la mosca del gusano barrenador en Sonora y Chihuahua, después de la detección de nuevos casos y de la reapertura gradual del comercio de ganado con Estados Unidos. La secretaria de Agricultura, Columba López, informó que se reforzará la liberación de moscas estériles y se mantendrán controles de trazabilidad y seguridad sobre los animales destinados a la exportación.
“Vamos a mantener nosotros todo el sistema de trazabilidad desde la nacencia hasta que coloquemos el ganado del otro lado”, declaró López durante un enlace desde Sonora con la conferencia de prensa matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum. La funcionaria añadió que también se fortalecerá la dispersión de moscas estériles y que continuarán los controles sanitarios.

La reapertura representa la primera flexibilización de la prohibición impuesta por Washington hace más de un año para evitar la entrada de esta plaga parasitaria. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) informó el lunes que el puerto de Douglas, Arizona, volvió a recibir ganado procedente de México bajo medidas adicionales de seguridad y un protocolo de importación acordado por ambos países.
El plan contempla una reanudación por fases. Inicialmente, las importaciones se canalizarán por Arizona y posteriormente podrían ampliarse a los puertos de Santa Teresa y Columbus, en Nuevo México, para ganado vacuno, bisontes y caballos. El USDA señaló que evaluará la reapertura de esas instalaciones y advirtió que podría suspenderla si sus auditorías posteriores o cualquier otra información detectan un aumento del riesgo en Sonora o Chihuahua.
Casos confirmados en estados fronterizos
Chihuahua, uno de los principales estados mexicanos para la exportación de ganado, ha reportado 183 casos confirmados desde que identificó el primero en julio. Sonora notificó dos casos confirmados después de anunciar su primera detección la semana pasada. En respuesta, las autoridades sonorenses activaron protocolos de vigilancia y contención de emergencia, mientras Chihuahua incrementó las inspecciones, los controles sobre el movimiento de animales y las campañas de tratamiento.
La decisión estadounidense de reanudar parcialmente las importaciones ha recibido críticas de algunas asociaciones ganaderas y funcionarios estatales de ese país. Sus objeciones se centran en que el comercio podría elevar el riesgo de propagación mientras la plaga continúa presente en el norte de México y ya ha sido detectada en Texas y Nuevo México. El USDA ha condicionado la apertura al cumplimiento mexicano de las medidas de control.
La técnica de insectos estériles consiste en liberar grandes cantidades de moscas esterilizadas que se aparean con hembras silvestres, pero no generan descendencia. Con ello se busca reducir progresivamente la población de la plaga. México inauguró recientemente una planta de producción en Chiapas, y Estados Unidos construye otra instalación en Texas, cuya finalización está prevista para la primavera de 2027.
Sheinbaum describió el uso de moscas estériles como una herramienta “moderna” y “eficaz” para combatir el gusano barrenador. “Eso nos permite que se abra la frontera”, afirmó la presidenta, en referencia a las medidas sanitarias aplicadas para respaldar la reapertura gradual del comercio.
