México llegará fortalecido a la cuarta ronda de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), prevista para septiembre, pese a la presión arancelaria y comercial del presidente estadounidense Donald Trump, afirmó el secretario de Economía, Marcelo Ebrard.
Durante la sesión plenaria de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, Ebrard destacó que la presidenta Claudia Sheinbaum ha mantenido un diálogo constante con Trump y cuenta con reconocimiento internacional por la manera en que ha conducido la relación bilateral. Señaló que ambos mandatarios han sostenido más de 20 llamadas y que él participó en la última, realizada el viernes anterior.

El funcionario calificó la situación como el reto de mayor magnitud y complejidad que México ha enfrentado con Estados Unidos en lo que va del siglo. Aseguró que la estrategia del gobierno ha permitido conservar el mayor acceso al mercado estadounidense entre los principales socios comerciales de ese país y, al mismo tiempo, el menor arancel efectivo, calculado en 3.4 por ciento.
“Somos el país que más exporta a Estados Unidos y el que paga el menor arancel”, resumió Ebrard. Añadió que el desafío consiste en preservar esa posición mientras continúan creciendo las exportaciones mexicanas. Según los datos expuestos, 83.3 por ciento de las exportaciones de México se destinan al mercado estadounidense, mientras que las ventas mexicanas al exterior han aumentado 24.6 por ciento, impulsadas especialmente por equipos electrónicos, productos de cómputo y bienes relacionados con la expansión de la inteligencia artificial.
Ebrard reconoció que ese crecimiento también amplía el superávit comercial de México frente a Estados Unidos, un factor que Trump considera negativo dentro de su política proteccionista. “Cada vez que ve el presidente Trump esto, es otro problema”, expresó ante los legisladores, aunque insistió en que Sheinbaum ha sido reconocida por mantener la comunicación abierta y actuar con templanza.
Innovación y contenido nacional
El secretario sostuvo que la relación comercial no debe limitarse a conservar las condiciones del T-MEC. México, dijo, necesita prepararse para una economía en la que la innovación, los datos, la inteligencia artificial, la robótica y la propiedad intelectual tendrán un peso mayor que la disponibilidad de recursos.
Advirtió que el país no podrá generar más riqueza si continúa dependiendo principalmente de actividades de ensamblaje y manufactura. Por ello, planteó aumentar la participación mexicana en cadenas de mayor valor agregado y aprovechar la relocalización de empresas hacia Norteamérica, particularmente en sectores como semiconductores, electrónica y tecnología.
Como muestra de las capacidades industriales existentes, mencionó la industria de dispositivos médicos, cuyas exportaciones rondan los 18 mil millones de dólares, además de la fabricación de equipos médicos avanzados y componentes tecnológicos. También informó que la Secretaría de Economía ha emitido 3 mil 614 certificados de Hecho en México para acreditar el origen de productos nacionales.
El gobierno contempla 15 polos de desarrollo económico con incentivos fiscales que incluyen deducciones inmediatas de 100 por ciento y estímulos adicionales de 25 por ciento para innovación y capacitación. Asimismo, una oficina federal creada para acelerar inversiones ya autorizó 15 proyectos por 3 mil 771 millones de dólares, con el objetivo de reducir los tiempos de trámites y permisos.
Medidas arancelarias y próxima ronda
Ebrard también informó sobre los efectos de la modificación arancelaria aplicada este año a mil 466 fracciones provenientes de China y otros países. Según sus cifras, la medida busca proteger alrededor de 350 mil empleos y ha contribuido a reducir 59 por ciento las importaciones de calzado, 35 por ciento las de automóviles ligeros, 13.9 por ciento las de textiles y cerca de 27 por ciento las de electrodomésticos.
El objetivo, explicó, es frenar la entrada de productos vendidos por debajo de los costos de inventario para ganar participación y desplazar a productores nacionales. En la próxima etapa de la relación comercial, agregó, las reglas de origen serán un asunto central, porque las empresas deberán certificar dónde se fabrican sus productos para acceder al mercado regional.
En una conferencia posterior, Ebrard describió como “muy fluida” la conversación entre Sheinbaum y Trump, pero reservó el contenido de la llamada del viernes. Indicó que ambos mandatarios informarán sobre ella y adelantó que la fecha de la cuarta ronda se definirá durante su viaje a Washington, programado para el martes siguiente.
