México alcanzó en 2025 la décima posición entre los principales receptores de inversión extranjera directa a nivel global, según el Informe Mundial sobre Inversiones 2026 de la UNCTAD. El país captó 41.000 millones de dólares, un resultado que lo ubica detrás de Emiratos Árabes Unidos y por delante de otros competidores regionales. Esta colocación refleja tanto la atracción sostenida de manufacturas vinculadas al nearshoring como las señales de cautela que comienzan a aparecer entre los inversionistas.
Clasificación global y principales receptores
Estados Unidos conservó el primer lugar con 277.000 millones de dólares, seguido por Singapur con 151.000 millones, Hong Kong con 116.000 millones, China con 105.000 millones y Brasil con 77.000 millones. El Reino Unido, Alemania, Canadá y Emiratos Árabes Unidos completaron el grupo de los diez mayores receptores. Los datos muestran que los flujos mundiales de IED crecieron 6 % hasta alcanzar 1,6 billones de dólares, aunque los movimientos siguen influidos por reestructuraciones corporativas y transacciones puntuales más que por expansión sostenida de la capacidad productiva.

Comportamiento de los flujos en América Latina
En América Latina y el Caribe los anuncios de proyectos nuevos cayeron aproximadamente un tercio, pasando de 170.000 millones de dólares en 2024 a menos de 120.000 millones en 2025. La manufactura y la logística registraron las mayores contracciones, mientras que algunos proyectos energéticos y mineros mantuvieron su ritmo. Brasil mostró mayor resiliencia gracias a iniciativas en tecnologías de la información, energías renovables e industria, en contraste con la fuerte caída observada en México y Argentina.
Factores que explican la posición mexicana
El Plan México, lanzado en enero de 2025, busca reforzar el contenido nacional, ampliar la proveeduría local y consolidar la integración del país en las cadenas de valor de América del Norte. Sin embargo, el valor de los proyectos nuevos anunciados en México descendió de 44.000 millones de dólares a 24.000 millones, lo que indica una mayor prudencia por parte de las empresas ante la incertidumbre comercial. La UNCTAD señala que esta desaceleración se concentra especialmente en actividades orientadas a la exportación.
Perspectivas a mediano plazo
A pesar de la debilidad estructural de la IED en relación con el PIB y el comercio mundial desde 2010, los flujos de 2025 excluyendo los centros financieros fueron 10 % superiores al promedio del período 2010-2024. Para México, el reto consiste en traducir la posición alcanzada en el ranking en incrementos sostenidos de inversión productiva, diversificación de socios y fortalecimiento de proveedores locales. La evolución de la política comercial estadounidense y la capacidad de respuesta del Plan México serán determinantes en los próximos años.
Los datos de la UNCTAD confirman que México sigue siendo el principal destino de IED manufacturera vinculada a la relocalización regional, aunque el menor número de proyectos nuevos sugiere que los inversionistas evalúan con mayor detenimiento los riesgos antes de comprometer capital adicional.
