México consolida exportación de miel

México se mantiene entre los principales actores del mercado mundial de miel al ubicarse en el noveno lugar entre los exportadores globales, con una participación de 3.8%, de acuerdo con datos de la Secretaría de Economía y del Centro de Comercio Internacional. Entre 2021 y 2025, el país exportó en promedio 27.2 mil toneladas anuales, con un valor cercano a 94 millones de dólares, una cifra que confirma la relevancia comercial de un producto ligado tanto al campo como a la polinización y al equilibrio ambiental.

El desempeño más reciente apunta a una recuperación visible. Entre 2024 y 2025, las ventas externas pasaron de 20 mil a 26 mil toneladas, y la miel mexicana llegó a 30 países durante el último año, según la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural. Alemania y Estados Unidos concentraron más de 63% del valor total exportado en 2025, lo que refleja una dependencia importante de dos mercados maduros y exigentes, aunque también una diversificación parcial hacia destinos como Reino Unido, Arabia Saudita, Suiza, Bélgica, España, Países Bajos, Japón y Polonia.

En paralelo al avance exportador, la producción nacional también mostró un comportamiento favorable. En 2025 alcanzó 60 mil 297 toneladas, un aumento de 5% frente a las 57 mil 430 toneladas registradas en 2024 y de 11.4% respecto de las 54 mil 122 toneladas obtenidas en 2020. La evolución confirma que el dinamismo externo no depende únicamente de mejores precios internacionales, sino también de una mayor disponibilidad del producto en el país.

La distribución territorial de esa oferta sigue concentrada en el sureste y otras entidades con tradición apícola. Yucatán encabezó la producción con nueve mil 893 toneladas; le siguieron Chiapas, con seis mil 071; Jalisco, con seis mil 029; Campeche, con cinco mil 653, y Veracruz, con cinco mil 297. El liderazgo de Yucatán no es menor: revela la persistencia de una cadena productiva donde el clima, la vegetación y el conocimiento local siguen siendo determinantes para sostener volúmenes competitivos.

La Secretaría de Agricultura subrayó en un comunicado que México mantiene un papel estratégico en el comercio internacional de miel por la combinación de su capacidad productiva y la importancia de las abejas para los ecosistemas y la seguridad alimentaria. Más allá del valor de exportación, la dependencia recordó que la actividad apícola se vincula con el bienestar de miles de familias y con servicios ambientales que tienen impacto en múltiples cultivos.

Ese ángulo ambiental cobra mayor peso al revisar la diversidad biológica del país. Además de la Apis mellifera, México registra 46 especies de abejas sin aguijón agrupadas en 16 géneros, con Oaxaca, Chiapas, Veracruz y Quintana Roo entre las entidades con mayor número de especies. La coexistencia de miel melífera y meliponicultura amplía el alcance económico de la actividad, pero también exige políticas diferenciadas para conservar especies, hábitats y prácticas productivas tradicionales.

Los registros oficiales muestran la dimensión de esa base productiva: 2 millones 201 mil 329 colmenas de abejas melíferas y 6 mil 775 colmenas de abejas sin aguijón. A ello se suman 34 mil 699 Unidades de Producción Pecuaria dedicadas a la apicultura y 221 enfocadas en la meliponicultura. En conjunto, el sector involucra a más de 53 mil productoras y productores, según el Sistema Nacional de Trazabilidad de la Miel del Senasica, lo que explica por qué una actividad aparentemente dispersa tiene efectos concretos sobre empleo rural, exportaciones y conservación ambiental.

El reto hacia adelante será sostener el crecimiento sin depender solo de las condiciones favorables del mercado externo. La concentración de compras en pocos países y la exposición del sector a factores climáticos, sanitarios y ambientales obligan a mantener vigilancia sobre calidad, trazabilidad y sanidad, al tiempo que se fortalece la productividad en regiones líderes como Yucatán. México ya tiene la escala, la base territorial y el reconocimiento internacional; la siguiente prueba será convertir esa posición en un avance más estable y menos vulnerable a los vaivenes del comercio global.

Artículos relacionados

Últimos artículos