Las bolsas latinoamericanas cerraron el primer semestre de 2026 con resultados dispares. El contraste entre Brasil y México se ha convertido en uno de los más notorios para el resto del año, según un análisis de Bloomberg Línea. Bank of America rebajó su recomendación sobre el mercado brasileño de overweight a marketweight, citando un escenario de tasas de interés menos favorable y expectativas corporativas más moderadas.
La firma elevó su previsión para la tasa Selic hasta 14,25% al cierre de 2026, frente al 13,25% anterior. Este ajuste reduce el espacio para nuevos recortes y encarece el financiamiento corporativo. Brasil enfrenta además riesgos por la depreciación del real y la incertidumbre política antes del ciclo electoral. Bank of America mantuvo posiciones selectivas en Itaú Unibanco, BTG Pactual y Bradesco, pero retiró a Sabesp, Ecorodovias y Ânima de su cartera recomendada.

Factores propios sostienen el interés por México
En contraste, el análisis destaca elementos idiosincráticos que mantienen el atractivo de México pese al panorama externo. Antonio Hernández Vélez, director de Análisis Fundamental de Actinver, señaló que el Mundial de fútbol impulsará el tráfico en centros comerciales y respalda una visión positiva sobre Danhos por la calidad de sus activos en Ciudad de México. Actinver también resalta a Cemex, que se beneficia de productos de mayor valor agregado y ahorros de costos previstos para el segundo semestre. Grupo Bimbo aparece por su capacidad de ampliar márgenes mediante mejoras de productividad y un desempeño superior al esperado en Norteamérica. Vesta, en el segmento industrial, podría ganar si avanza la renegociación del T-MEC, ya que esto impulsaría la demanda de parques industriales.
El informe de Bloomberg Línea no registra recortes de calificación para México, sino la identificación de empresas capaces de sostener el crecimiento de beneficios mediante factores internos, incluso en un contexto internacional volátil. Esta diferencia de enfoque frente a Brasil explica por qué Wall Street ha empezado a asignar mayor peso relativo a activos mexicanos.
Variables externas condicionan el segundo semestre
El documento advierte que el segundo semestre dependerá de factores globales: el conflicto en Medio Oriente, la evolución del precio del petróleo y las decisiones de la Reserva Federal bajo su nuevo presidente, Kevin Warsh. Estos elementos pueden alterar el flujo de capitales hacia mercados emergentes y modificar las valoraciones relativas entre Brasil y México. La conclusión central de Bloomberg Línea es que el potencial de las bolsas latinoamericanas dependerá cada vez más de factores específicos de cada país.
Hasta el momento ni Bank of America ni Actinver han publicado proyecciones cuantitativas sobre el desempeño relativo de los índices bursátiles de ambos países al cierre de 2026. La ausencia de pronósticos numéricos refleja la cautela ante múltiples incertidumbres, entre ellas la renegociación del T-MEC y el ciclo electoral brasileño. Los inversores parecen valorar más la resiliencia de ciertas compañías mexicanas que la recuperación macroeconómica aún incierta de Brasil.
Implicaciones para la asignación de activos
El cambio de recomendación de Bank of America sobre Brasil ilustra cómo el encarecimiento del crédito y la depreciación cambiaria pueden erosionar el atractivo de un mercado que hasta hace poco gozaba de sobreponderación. En México, la combinación de catalizadores sectoriales específicos y la ausencia de rebajas de calificación genera un entorno más estable para la selección de valores. Esta dinámica sugiere que los gestores de fondos podrían seguir ajustando sus carteras hacia empresas mexicanas con balances sólidos y exposición a consumo interno o nearshoring.
El análisis subraya que el desempeño futuro dependerá de la capacidad de cada economía para aislarse de choques externos mediante fortalezas domésticas. Mientras Brasil lidia con restricciones monetarias y riesgos políticos, México cuenta con impulsores sectoriales que operan con cierta independencia del ciclo global. Esta distinción explica el giro observado en las preferencias de Wall Street durante el primer semestre de 2026.
