El posible avance de la Selección Mexicana en la Copa Mundial de la FIFA 2026 podría elevar la confianza del consumidor y dinamizar sectores específicos de la economía, aunque también podría generar aumentos en el ausentismo laboral y presiones puntuales en precios de servicios, según el análisis de especialistas de Banamex.
Rodolfo Ostolaza, subdirector de análisis económico de la institución, señaló que un mejor desempeño del equipo nacional influye directamente en el ánimo de la población. Este factor se refleja en indicadores como el índice de confianza del consumidor, que mide la disposición de los hogares a realizar gastos discrecionales. Ostolaza precisó que, aunque el entusiasmo crece conforme México avanza en el torneo, la previsión del banco sobre la contribución del evento al PIB nacional se mantiene en 0.1 puntos porcentuales, equivalentes a cerca de dos mil millones de dólares para 2026.
Efectos en el consumo y la demanda regional
Guillermina Rodríguez, subdirectora de estudios económicos de Banamex, explicó que eventos de esta magnitud incrementan el gasto en bienes y servicios, sobre todo en las ciudades sede y sus zonas aledañas. El aumento se concentra en sectores como hospedaje, alimentación y transporte local durante las fechas de los partidos. Sin embargo, Rodríguez advirtió que estos impulsos deben evaluarse con cautela porque el entusiasmo puede alterar patrones habituales de productividad sin que el efecto neto sea fácil de cuantificar.

La institución bancaria espera que los primeros indicios de estos cambios aparezcan en julio, cuando se publiquen los datos de confianza del consumidor y del productor. Estos indicadores permitirán observar si el avance mexicano genera una reacción sostenida en el gasto o si se trata de un repunte temporal limitado a las semanas del torneo.
Ausentismo laboral y productividad
El análisis de Banamex destaca que el entusiasmo por el Mundial puede traducirse en mayor ausentismo laboral. Rodríguez mencionó que este fenómeno ya se observó en ciudades como Los Ángeles durante ediciones anteriores, donde algunos trabajadores optaron por ausentarse para seguir los partidos. Aunque este comportamiento reduce parcialmente los beneficios económicos directos, su magnitud exacta resulta difícil de aislar en las estadísticas agregadas.
La institución considera que el incremento en el gasto asociado al evento podría moderarse una vez concluido el torneo. Algunos hogares podrían destinar una mayor proporción de sus ingresos al ahorro tras el periodo de euforia, lo que limitaría el impacto acumulado sobre el crecimiento anual. Esta dinámica sugiere que los efectos positivos se concentran en el corto plazo y no alteran de manera estructural las tendencias de consumo de mediano plazo.
Beneficios de promoción turística a largo plazo
Además de los efectos inmediatos, Banamex subraya el potencial de promoción turística que representa la Copa del Mundo. La exposición internacional de México como sede puede incentivar visitas futuras de turistas que conocieron el país a través de la cobertura mediática. Esta derrama económica adicional se materializaría en los años posteriores al torneo y contribuiría a la recuperación de sectores como hotelería y servicios relacionados.
El análisis de la institución bancaria combina estas variables para ofrecer una visión equilibrada: mientras el avance de México fortalece el ánimo colectivo y estimula el consumo local, los riesgos de ausentismo y el carácter temporal del repunte obligan a mantener expectativas moderadas sobre el aporte total al PIB. Los datos de julio ofrecerán la primera evidencia empírica para contrastar estas proyecciones con la realidad observada.
