Más de 500 comerciantes por cuenta propia recibieron certificación sanitaria para vender alimentos durante las Fiestas Agostinas en el Centro Histórico de San Salvador, informó Manuel Rodríguez Joaquín, director de la Autoridad de Planificación del Centro Histórico de San Salvador (Aplan).
Control sanitario ante una alta afluencia
La acreditación fue coordinada entre la Unidad Técnica de Comercio en el espacio público de la alcaldía y la Superintendencia de Regulación Sanitaria. Los vendedores aprobaron capacitaciones sobre higiene personal, uso de utensilios y conservación de alimentos, y recibieron un carné que permite identificar a quienes cumplen las condiciones exigidas.

La medida busca reducir riesgos asociados con la venta de productos tradicionales como elote loco, raspados de yuca y churros españoles, en una celebración que congregó a más de 800.000 personas durante sus primeros días. Las autoridades proyectan una asistencia superior a 1,2 millones de visitantes entre el 1 y el 6 de agosto en Sivarland y las plazas del centro histórico.
El control de los alimentos se complementa con un despliegue municipal de más de 1.000 colaboradores. Más de 600 trabajadores de desechos sólidos ejecutan el programa Comercio Limpio, con tres horarios de recolección, separación de residuos desde los negocios y depósitos instalados en puntos estratégicos. Según Aplan, el sistema pasó de responder después de la acumulación de basura a retirar los desechos negocio por negocio.
La Policía Nacional Civil, el Ejército, la alcaldía y la autoridad sanitaria también coordinan tareas de seguridad y vigilancia mediante Sivar Seguro, una red de más de 500 cámaras. La combinación de certificación, inspección y limpieza busca que la expansión de la actividad turística no se traduzca en mayores riesgos sanitarios. El dispositivo se mantendrá hasta el cierre de las festividades y podría convertirse en un modelo aplicable a otras ciudades del país.
